NE Boston

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Cuando volvieron a casa, Nickole estaba en el porche mirando a la nada.

Robert y Howie fueron con ella y la brazaron fuerte.

-Te vamos a cuidar mucho  ¿? - dijo Howie - Pide lo que quieras y lo haremos.

-Gracias, mi niño - besó su mejilla - La verdad es que necesito descansar un poco. Me duele la cabeza y tengo mareos. He salido para que me diera un poco el aire.

-¿Quieres que te encienda el aire en tu habitación? - preguntó Robert - Se que no sabes como va y quiero que descanses.

-Sí, gracias, Ragazzo.

Los chicos la levantaron y la llevaron a la habitación para tumbarla y ponerle el aire.

-¿Así está bien? - preguntó Robert

-Sí, gracias. ¿Dónde está papá?

-Estará viniendo ya. Estaba jugando con las gemelas. Cree que ya no lo quieres como antes y que quieres otro bebé porque te aburres con él.

-¿Qué me voy a aburrir con él? Si él es mis ganas de levantarme todos los días, de sonreír, de comer, de dormir...No puedo aguantar que este distante, enfadado o no esté en casa.

-Tranquila, ma - acarició su cabeza Howie - Hemos hablado con él todos y creo que se va a relajar.

-¡Mami! - se escuchó a Kristin corriendo a su habitación- ¡Felicidades, mami! - se sentó a su lado y le besó la cabeza - Hola, Kev...- acarició la barriga de su madre

-Gracias, mi vida - sonrió Nickole

-Es maravilloso, mami. Pensabas que no podías y ahora vamos a tener un hermanito. - seguía acariciando su barriga - Te ayudaré con lo que haga falta, lo prometo. Ya quiero decirle a Kelsey que voy a tener un hermanito.

-Sí - entró Christopher - Yo también pienso ayudar - sonrió

-¡Rubio hermoso! - estiró sus manos - ¿Me perdonais por no haberoslo contado antes? Tenía miedo de perderlo y de perder a papá.

-Tranquila, mami.

Chris se quedó apoyado en la puerta cuando entraron las gemelas y abrazaron a su madre.

-Mis niñas...- les besó la cabeza - Vais a tener un hermanito pequeño.

-Que guay, mamá - dijo Tasha

-Sí, súper guay - la abrazó Susan.

Nickole se quedó mirando a Chris y su cara se tornó triste.

Cuando Chris se dio cuenta entró en la habitación.

-Chicos, ¿dejamos descansar a mamá?

Todos los niños le dieron un beso a su madre y salieron de la habitación.

Nickole se quedó mirando a Chris con cara triste.

-Chris...

Chris se tumbó a su lado y la besó mientras acariciaba su barriga.

-Perdóname por lo de hace un rato, mi amor.

-No quiero desplazarte, entiéndelo, por favor - lo besó - No vivo sin tí, viejo hermoso. Eres mi vida desde que tengo memoria. Nunca pienses que me canso de tí o me aburro, no podría avanzar sin tí, mi amor. No te enfades conmigo, por favor - le cayó una lágrima.

Cuando el destino está escrito (secuela)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora