Muchas veces las cosas más simples eran pasadas por alto: un desayuno más abundante, un baño de burbujas, un día de colegio formidable... Sin embargo, había algo en lo que nadie se detenía a pensar, algo que pocas veces era recordado a pesar de manejar en silencio cada diminuta célula de vida, cada proceso: el tiempo. Si bien, el tiempo era muy relativo según el punto de vista desde el que se percibía, este avanzaba a la misma velocidad para cada individuo de la Tierra, incluso para lo inerte. Un minuto era un minuto, una hora era una hora, un mes era un mes... Para unos transcurría lento, para otros rápido. Quizás fue la primera vez que Daiki percibió el paso del tiempo a una velocidad superior a la acostumbrada. Los tres meses de clases fueron apenas un suspiro y el verano llegó con fuerza, golpeando el asfalto de forma furiosa, y con él las vacaciones. Nunca le había gustado el verano, el calor excesivo y sofocante. Pero admitía que traía sus cosas buenas, como la temporada de sandías frescas, descanso, piscina y playa. Recordaba muy bien aquella enorme alberca en la casa más grande de Eiji, que le prometió invitarlo cuando fuera la época adecuada. ¿Y qué mejor época para ello que el verano? De todas formas, aquello debía esperar, lo presentía. Los profesores no eran tan piadosos, era lógico pensar que le habrían inflado la agenda de tareas para hacer en casa, así como a él y a cada estudiante.
El último día había acabado y esperaba poder ver a su amigo más mayor a la salida. Por desgracia, no logró visualizar su imagen por ningún lado. El último momento en el que lo hizo fue en los pasillos, en el descanso para almorzar. Tal vez se había marchado más rápido de lo normal o no había salido aún.
-¿Caminas o tengo que tirar de ti?
Escuchó la voz de Ken más adelante, sin haberse dado cuenta de la disminución de su paso.
-¿Estás bien? -Ichiro preguntó, curioso por el actuar de su amigo.
-Sí, es que no veo a Eiji.
-¿Y para qué quieres verlo ahora? -El pelirrojo alzó una ceja, a lo que Daiki se encogió de hombros sin una respuesta clara.
-¿Y por qué no querría verlo? -le enseñó la lengua.
-Agh... -el pelirrojo puso los ojos en blanco un segundo y suspiró sin emitir sonido.
-Tampoco lo he visto, no sabría decir sí... ¡Ah, Daiki, ahí! -el muchacho de gafas señaló entre la multitud de alumnos que salían del recinto. Los ojos verdes del otro viajaron con rapidez hasta localizarlo.
-¡Eiji! -exclamó en voz alta y corrió, esquivando a los demás compañeros de escuela. El prodigioso oído del más mayor logro percibir su voz llamándole, por lo que este se detuvo en su caminar y se giró. Una sonrisa suave se dibujó en su rostro al notar la emoción del chico que se apresuraba hacia él como si en cualquier momento fuera a desvanecerse en el aire. Daiki llegó hasta él y lo miró con los ojos iluminados. -¡Ya no hay más clases! -su aclaración hizo reír al contrario.
-Sí, es cierto.
-¿Sabes lo que significa eso? -ante su silencio curioso, continuó. -Que tienes que invitarme a pasar un par de semanas a tu casa, ¡a la grande, la que tiene piscina!
-No lo he olvidado, pero tendrás que esperar un poco más. -Eiji acarició la cabeza de su amigo, con cuidado de no despeinarlo.
-¿Por qué? -sus labios sobresalieron ligeramente y su ceño se arrugó, sin entender cuál era el contratiempo.
-Primero debo terminar todo lo que tengo pendiente con la banda y ayudar a mi hermana con sus tareas de verano. -las suyas podían esperar, era la segunda vez que las repetía.
-Jooo, Eijiiiii... -Daiki dejó caer los hombros y los brazos, mostrando su total desacuerdo y aburrimiento por aquella decisión.
-No seas impaciente, verás que los días se pasan rápido. Además, estoy seguro de que tú tienes algún trabajo que hacer. -ya sabía cómo iban las reglas, los profesores no daban tregua. -Si los terminas antes de que te invite disfrutarás más, no tendrás que pensar en nada pendiente.
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Kimetsu no Yaiba: Next Generation
Fanfiction¿Alguna vez te has preguntado qué sería de nuestros jóvenes protagonistas en un mundo distinto, una dimensión alternativa en la que su hogar es la época moderna? Este spin-off de El Ascenso del Dragón cuenta las historias de Daiki, retoño de Tanjiro...
