Para Eiji fue difícil reaccionar. Asimilar lo que acababa de ver era... confuso. Daiki no le había mencionado en ningún momento nada sobre Sugimoto, por lo que no le cabía en la cabeza esa cercanía tan... sospechosa. Se sentía extraño, molesto. No le hizo ninguna gracia tener que presenciar aquello, y tampoco la tendría si solo se lo contaran. Era consciente de que su amigo le gustaba, sin ir más lejos, dejando de lado que no comprendiera el por qué. Estaba celoso, no era muy complejo identificar que el origen de su molestia eran los celos y el desagrado hacia pelirrojo. Nunca le había prestado atención al muchacho que tenía un mechón rubio en medio del flequillo, no lo conocía personalmente como para decidir si le caía bien o mal, pero su comportamiento ególatra y de rompecorazones se le hacía insoportable. Odiaba cuando una persona jugaba con la admiración y amor platónico de otros solo para realización personal. No era un secreto que ya había flirteado una vez, como mínimo, con casi cada chica de la escuela para luego ignorarlas como si no existieran. Si había ido a por Daiki imaginaba que era porque todavía no se daba cuenta de que era un chico, pero el joven de ojos esmeralda era gay y... podía caer como si de una fémina se tratase. No quería eso, no podía permitir que a su amigo comenzara a gustarle alguien que luego le iba a dejar tirado de la forma más fría y cruel, a parte de los otros motivos para no aceptar la situación. Si Sugimoto se enteraba de que no estaba coqueteando con una mujer, era bastante probable que abandonara y dejara al otro tranquilo. Ese pensamiento hizo maravillas con su molestia, ahora mucho más débil. Solo debía saberlo antes de que ocurriera algo más.
-Daiki... -se acercó a él, todavía sin poder borrar aquella expresión preocupada y molesta. -No creo que debas...
-Ya lo sé, que Sugimoto es idiota, egocéntrico, aprovechado, que no debo juntarme con él y bla bla bla... -interrumpió. -Me lo ha dicho todo el mundo con quien he cruzado palabras, no hace falta que me lo repitas también. -antes de que Eiji pudiera siquiera preguntar el por qué se relacionaba con él habiendo sido avisado por más personas, Daiki siguió. -Para mí lo que digan otros sobre alguien no es más que mierda. Nadie tiene derecho a decir cómo es alguien solo por lo que ven durante unas horas de escuela.
-Respeto tu opinión, pero son actos que hemos visto todos...
-Bueno. ¿Y qué pasa si le gusta ligar? Hasta ahora, no he visto a ninguna alumna traumatizada. -de hecho, era al revés, no le quitaban los ojos de encima al pelirrojo. Caminó la poca distancia que quedaba para acercarse del todo a él y observarlo desde abajo con el ceño fruncido. -Te voy a poner un ejemplo. Yo en mis escuelas me he portado siempre muy mal, y muchos se han llevado insultos y golpes. Ahora dime, ¿soy así fuera de la escuela, alguien malo? -se lo preguntaba a él, puesto que fue el único quien lo vio hacer vida en casa.
-N-no...
-Entonces cierra el pico, tu opinión es una repetición de las opiniones de todos.
-Daiki... Lo único que quiero es protegerte...
-¿De qué? ¿De que ese idiota me llame idiota también? -alzó una ceja, cruzándose de brazos y juzgado con demasiada intensidad a su amigo. -¿Tú tienes derecho a tener amigos y yo no? Por una vez en mi vida quiero intentar tenerlos, así que hazme un favor y no estorbes. -estaba irritado, escuchar de Eiji lo que todo el mundo repetía fue algo que no le gustó, y que jamás le gustaría de nadie.
-¿Pero por qué Sugimoto? -exclamó, ya un poco desesperado por la situación. No quería estropear lo que acababan de recuperar por una tonta discusión.
-¿Y por qué no?
-¡Porque él...! -la mirada afilada de Daiki le detuvo de continuar, dándose cuenta de que iba a volver a decir exactamente lo mismo sobre el pelirrojo, y ya había oído lo que opinaba el muchacho al respecto. Presionó los labios, tragó saliva con dificultad y suspiró por la nariz. -Solo... No quiero que te empiece a gustar. Te dejará tirado, siempre lo hace.
ESTÁS LEYENDO
Kimetsu no Yaiba: Next Generation
Fanfiction¿Alguna vez te has preguntado qué sería de nuestros jóvenes protagonistas en un mundo distinto, una dimensión alternativa en la que su hogar es la época moderna? Este spin-off de El Ascenso del Dragón cuenta las historias de Daiki, retoño de Tanjiro...
