No le dio tiempo a contestar, ni siquiera a respirar, antes de que la llamada se cortara. Todo el calor de su cuerpo había descendido, dejándole a merced de una helada global que se remarcaba con más fuerza en su nuca y espina dorsal. No colgó el auricular. Lo mantuvo a centímetros de su oreja, con el cable enrollado tirando suavemente del resto del aparato y sobre el cuerpo de Daiki. Su mirada perdida se clavaba en la nada, sin notar el ceño fruncido sobre los ojos verdes.
-Eiji. -lo llamó en voz baja, como si interrumpir sus pensamientos pudiera provocarle al más mayor un ataque al corazón. -¿Qué pasa? -sabía que fue una llamada de su padre, reconocería los gritos y el tono en cualquier lado, pero no logró entender ni una palabra más allá del enojo. De todas formas, no era extraño que aquel hombre se enfadara, por lo que no le dio una importancia real a cualquier queja que tuviera ahora.
Eiji reaccionó con lentitud, dejando el auricular grande en su lugar. No regresó a su postura de descanso, se quedó con el codo apoyado. Se levantó y bajó de la cama, dejando al chico con una expresión de duda que no se atrevió a mirar.
-Está muy enfadado. -pausó. -Ven a ducharte si quieres. -recogió su pantalón y ropa interior, y salió a zancadas hacia el baño, sin esperarle.
Daiki se sentó en el colchón, sintiendo que las sábanas se le pegaron por un momento a la piel al hacerlo. ¿Tan grave era? ¿Qué debió haber pasado para que el padre de su amigo lo llamara por teléfono a gritos? ¿Podía ser que estuviera estresado y empeoró al ver que Eiji no le cogía la llamada del móvil, forzándolo a llamar al teléfono fijo? Podía ser, ese hombre no era paciente con nada y su autocontrol era escaso. Suspiró, esperando que no fuera tan terrible como parecía, y se levantó. Quitó las sábanas y las arrugó en sus brazos.
Al entrar en el cuarto de baño, el aroma a gel ya inundaba el aire. No había vapor. Dejó las sábanas dentro del cesto de ropa sucia y vio a Eiji salir. ¿Tan rápido? Apenas habían pasados dos minutos. Se dio cuenta de que solo lavó su cuerpo, pues el cabello estaba recogido en un moño alto y desesperado. No le gustó verle tan angustiado. Sentía el impulso de decir algo, de aliviar aquel nerviosismo, pero no tenía ni idea de cómo. El padre del otro siempre había sido un detalle impredecible, complicado de manejar. Supuso que el adulto estaba llegando a casa, las prisas de Eiji no eran normales, ni controladas. En tal caso, él debía ser rápido también.
-¿Tu padre viene? -preguntó y se metió en la ducha una vez que el otro le dio espacio.
-Sí. -su tono tenso fue imposible de esconder. Sus manos agarraron la toalla y la frotaron con desespero sobre su cuerpo hasta el punto de enrojecer la piel y empeorar el color de los chupetones del cuello y pecho.
-¿Puedes traer mi ropa? Se quedó tirada en la sala. -si Genya la veía tendría preguntas, era mejor recogerla antes de que el hombre llegara a casa.
Sin embargo, esa revelación conocida volvió a generar hielo en el cuerpo de Eiji hasta el punto de impedirle moverse.
Daiki no sabía que Genya ya estaba allí, dentro de la casa, en la misma sala donde dejó su pijama tirado en el suelo junto con los calzoncillos.
Fue eso. Ese maldito error de no subir con ellos las prendas. Y no solo la del chico, su camisa de pijama también se quedó abandonada sobre el sofá. Ese fue el motivo por el que el adulto se dio cuenta. Estaba seguro. Si tan solo se hubiera molestado en cogerlas... ahora mismo su padre no sabría nada a pesar de haber llegado, no tendría motivos para sospechar o malpensar. Se maldijo a sí mismo por haber sido tan incompetente, tan irresponsable de dejar pruebas a vista de cualquiera que tuviera las llaves de la mansión. Su padre, su madre y su tío... Pudo haber existido variedad de situaciones en las que entraban por diferentes motivos. Y por desgracia, tuvo que ser su padre. Había sido su culpa. Su asquerosa culpa.
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Kimetsu no Yaiba: Next Generation
Fanfiction¿Alguna vez te has preguntado qué sería de nuestros jóvenes protagonistas en un mundo distinto, una dimensión alternativa en la que su hogar es la época moderna? Este spin-off de El Ascenso del Dragón cuenta las historias de Daiki, retoño de Tanjiro...
