-44-

36 5 5
                                        

Un doctor salió de la habitación donde estaba Eric y se acercó a Bruce.

DOCTOR: Señor, lamentablemente, Eric tiene pocas esperanzas. Esta podría ser su última noche.

Bruce sintió que el suelo se desmoronaba bajo sus pies. Se dejó caer en una silla, mirando al doctor con incredulidad.

BRUCE: ¿Está bromeando? Esto no puede ser verdad...

DOCTOR: Lo siento, señor. Es mejor que se despida de él. Es posible que no soporte la noche.

Con el corazón roto, Bruce tomó su teléfono y llamó a Gene y Paul, pidiéndoles que vinieran al hospital. Luego, con pasos pesados, se dirigió a la habitación de Eric. Al entrar, vio a Eric acostado, débil pero aún consciente. Se acercó a la cama y tomó la mano de Eric con suavidad.

ERIC: No te sientas mal, Bruce. -dijo Eric, con una sonrisa cansada- recuerda que quiero que sigas adelante. Cumple tus sueños, ten una familia, sé feliz..yo te voy a estar viendo desde allí -señala el cielo-

Bruce no pudo contener las lágrimas, sus emociones desbordándose mientras escuchaba las palabras de Eric. En ese momento, Paul y Gene entraron a la habitación, sus rostros reflejando la tristeza y preocupación que sentían.

PAUL: Eric... -dijo Paul, acercándose a la cama- Estamos aquí contigo.

GENE: No estás solo, amigo. -añadió Gene, colocando una mano en el hombro de Bruce-

La habitación se llenó de un silencio pesado, roto solo por los sollozos ahogados de Bruce y el sonido constante de las máquinas a las que Eric estaba conectado. Eric miró a cada uno de sus amigos, su sonrisa débil pero llena de amor y gratitud.

ERIC: Gracias por estar aquí. Los quiero mucho.

Bruce apretó la mano de Eric con fuerza, deseando poder hacer algo, cualquier cosa, para cambiar la situación.

BRUCE: Te quiero, Eric. Siempre te querré.

La noche avanzaba lentamente, cada minuto pareciendo una eternidad mientras los amigos se mantenían al lado de Eric, compartiendo sus últimos momentos juntos.

Ecos Del Corazón Donde viven las historias. Descúbrelo ahora