Capítulo 24 | "Los demonios siempre escuchan"
Actualización doble 2/2
**Hay un capítulo antes de este, si wattpad los trajo hasta aquí y no han leído el otro no entenderán ni madres, devuelvanseee, besos :3**
Cosima Barone
Cerró un momento sus ojos, alejándose de mí como si dudara, debatiéndose entre mostrarme todos sus demonios o aun así guardarlos para él, se alejó lo suficiente, hasta donde se encontraban algunos botones en la pared, ajustando las luces hasta enfocarlas en las paredes y luego accionando el mecanismo que hacía que las sábanas cayeran de sus soportes, revelando los cuadros.
Solté un jadeo ahogado con el primero que vi.
Sergey se alejó, caminando hacia la puerta al final del pasillo, mientras me revelaba todo su mundo, todo lo macabro de él.
Al parecer, a Sergey le gustaba la pintura, y no sólo eso, era bueno, realmente bueno.
Crudamente bueno.
No había más que quince cuadros en el lugar, con pinturas firmadas con su nombre, con la fecha apenas escrita bajo su firma, algunos incluso de hace muchos años.
Pero no eran obras de arte de esas que se podían exhibir en museos, porque mi chico nunca pintó paraísos o retratos, el pintó cada uno de sus demonios.
Y ahora estaba aquí, mostrándolos. Tal como yo le mostré los míos.
Reconocía algunos de los cuadros, había uno, de un almacén olvidado. Lo reconocía, fui ahí alguna vez cuando la Bratva se adueñó de esos terrenos, fue donde lo torturaron. A él y a Nikolai. El cuadro se dividía en dos, en el otro extremo, el rostro de una mujer, desfigurado, destruido.
Y yo sabía quién era ella. Era quien lo había lastimado. Quien... lo había tocado.
Había dos cuadros más que me hicieron tragar saliva. En uno de ellos, apenas se vislumbraba la silueta de una mujer, puesto que las sombras que se cernían sobre ella impedían que se pudiera observar bien, y ella estaba desnuda.
Tania.
El siguiente cuadro seguía siendo de ella, aunque apenas pude mirarlo. Su cuerpo estaba desmembrado.
Uno a uno, los cuadros eran cada vez más retorcidos que los otros y apenas logré darme cuenta de que lágrimas silenciosas comenzaron a bajar por mis mejillas.
Sergey tal vez siempre había sido el más risueño de todos, pero también había sido el que más había sufrido. Y lo había hecho en silencio.
Caminé hacia la puerta del fondo, donde lo encontré a él, sentando en una única silla en el centro de la habitación, apenas iluminado por una escasa luz.
Por primera vez, vi al hombre real. No al que él aparentaba ser. Este hombre se veía derrotado, por todo lo bueno que la vida le había quitado e incluso él mismo se había arrebatado. Con los codos sobre las piernas y la cara enterrada en sus manos.
Mis tacones lo alertaron de mi presencia, irguiéndose en su silla, sorprendiéndose cuando me coloqué a horcadas sobre su cuerpo. Sus manos rápidamente me tomaron de la cintura, con la duda y la incertidumbre clara en sus ojos.
— ¿Por qué nunca me lo dijiste? — susurré — ¿Por qué... por qué no compartiste tu dolor conmigo?
— No sabía en quien confiar — susurra — No para esto, al menos. Eres la primera persona que las ve.
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Big Blind
Fiksi RemajaLibro 3.5 | Spin-off de la Trilogía Amores Letales Cosima Barone ha sido la princesa consentida de la mafia toda su vida, más aún desde que una de sus hermanas mayores tomó el liderato de la Camorra, seguida de su increíble participación en la mafia...
