Demonios.
Azael Harcourt:
La persona a mi lado se mueve agitado las sábanas, abro los ojos tras fruncir el ceño con molestia, me siento en la cama mientras siento a la humana a mi lado, levanto la vista para ver los oscuros ojos negros del hijo de puta que tengo al frente.
—Vaya, la princesa ya se levantó. —lo ignoro para levantarme y tomar mi ropa.
—¿Qué pensara vuestro padre cuando vea que su lindo hijo menor se hace pasar como humano para coger y beber en bares creados por la basura?
—El tiene un viaje a mierdalandia, si quieres puedes acompañarlo. —tensa la mandíbula mientras se cruza de brazos.
—A veces se te olvida quien es el mayor, conmigo no te vengas a pasar de cabron.
—Entonces deja de joder y pirdete, si ella despierta hará un escándalo por tu fea cara. —pone los ojos en blanco.
Mira a la chica en la cama y luego me vuelve a mirar.
—Lilith se ve mejor.
—Casi te pregunto.
El sol a salido por completo, mi forma humana ya a desaparecido por completo, no es mucho lo que me disfrazó, solo tengo que quitar los colmillos, darle un tono diferente a mis ojos y quitar las marcas que me delatan ya que los demonios tenemos nuestros rasgos físicos parecidos a los de la basura humana, con la única diferencia de que nosotros somos de un gran atractivo, pero nadie deja de ser lo que realmente es, es como el perro, no importa si lo bañan y lo educan, seguirá siendo un animal. Eso pasa con los demonio, somos mounstro disfrazados con belleza inhumano, capaces de cautivar a cualquiera, pero con malicia indestructible capas de acabar con quién sea.
—Aún no me dices que diablos hacer aquí. —miro a la escoria de mi hermano quien me mira con desprecio.
—Vuestro padre quiere hablar con nosotros, pero para variar, te escapaste y me mandan a buscarte.
—No tengo que darles explicaciones a ninguno de ustedes, así que no jodan que está muy temprano.
Termino de vestirme, el sigue hablado y no me importa una mierda, salgo dejando a la ramera en la cama, Zagan aún me sigue, lo ignoro, me vale que sea uno de los mayores, siguen siendo escorias.
No tardó en llegar a la mansión, camino derecho sin mirar a nadie a mi alrededor. Todos los malditos a los lados no dejan de murmura, «ilusos» me vale sus malditos rumores, siguen estando debajo de mi.
Este lugar se divide por tres partes, tres grandes mansiones, la primera es la de los demonios de rango bajo, solo los tenemos vivos para ver si en un futuro sirven para algo. Luego están los del punto medio, no son débiles, pero tampoco nos llegan a los talones, así que se quedan siendo un punto medio y están donde pertenecen, después de nosotros.
Y luego están los del imperio Demoníaco, los que gobernamos está mierda siendo líderes y los más fuertes desde antes de nacer, el más fuerte es el rey Demonio, mi padre, el maldito con mil años de reinado y ni hablar de su edad propia, tiene cinco hijos y entre ellos están;
Andras Harcourt: el mayor de todos, otros cabron, se cree la gran cosa por ser el siguiente a la cabeza, pero eso no le quita lo hijo de puta.
Zagan Harcourt: al igual que Andras, el también es un cabron, solo que este es uno aún más insoportable, es el segundo seguido de.
Morax Harcourt: otro hijo de perra, cada día me caer peor, es el tercero.
Luego está Azael Harcourt, ese soy yo, el único importante, los otros son unos hijos de puta.
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REDENCIÓN OSCURA (1# Trilogía Lazos Oscuros)
Misterio / SuspensoNo todo es lo que parece en el epílogo: En un mundo gobernado por demonios, donde los humanos sobrevivían no por poder o riqueza, sino por el valor de su sangre, la oscuridad reinaba en cada rincón. Las almas se perdían con facilidad en un ciclo int...