Mark vio salir al último de los clientes después de media noche, no mucho más tarde de lo habitual. Dejando que otro de los empleados limpiara, Taeyong se unió a él en el bar.
—¿Lo esperas? —preguntó tembloroso.
Mark asintió mientras limpiaba la barra. Levantó la vista para mirar a Taeyong y asintió de nuevo.
—Si dijo que vendría, lo hará. Y si no lo hace, será Nakamoto quien venga detrás de mí. Si me quiere, tendrá que caminar a través de un doble sentido para atraparme —dijo con determinación y Taeyong notó la pistola apoyada en la barra. Estaba sorprendido por la repentina aparición de la misma, pero se dijo a sí mismo que después de Jaehyun, nada debería realmente impactarle—. Jaehyun no quería huir, yo se lo rogué —dijo Mark sombríamente—. No quería llegar a esto.
Taeyong miró al hombre en silencio durante un momento antes de tomar una decisión.
—¿Puedo esperar contigo? —preguntó finalmente.
Mark miró a Taeyong tristemente.
—No va a ser agradable, no importa quién regrese —advirtió—. Él puede matarte también si tiene la oportunidad.
Taeyong simplemente asintió en respuesta. El escenario estaba fuera de sus manos, y lo sabía. Si Yuta lo quería muerto, nada que el hiciera lo detendría.
Cuando se hizo más tarde, Taeyong comenzó a preocuparse más y más a pesar de decirse a sí mismo que todo saldría bien ahí afuera. Jaehyun se encargaría de Nakamoto y regresaría, se repetía a si mismo. Lo que sucediera después de eso, no lo sabía. Pero no volvería a dejar irse a Jaehyun sin luchar. Tenía que convencerlo de que sabía que lo que tenían valía la pena. Valía todo. Ellos encontrarían la manera. Lo harían.
Se daba cuenta ahora de que Jaehyun había estado con él por quién era. Y que cuando Taeyong le pidió que cambiara, lo había lastimado más de lo que lo había lastimado una bala, una fractura o una mordida de perro. También se había lastimado a sí mismo, privándose del único hombre al que había amado realmente.
Mark no se sentía cómodo mientras esperaban juntos. El hombre estaba casi tan preocupado como Taeyong y obviamente no era del tipo que acostumbraba estar en una silla esperando que las cosas sucedieran. Caminaba inquieto, limpiaba copas que ya estaban limpias, veía el nivel de la botella de whiskey Bushmills, sentado en una de las altas sillas al lado de Taeyong y volvía a caminar adelante y atrás.
Taeyong simplemente se mantenía revisando el reloj.
Mark finalmente abrió el whiskey y sirvió un vaso frente a Taeyong.
—Bebe. Parece que lo necesitas. Y el Señor sabe que lo necesito —murmuró. Confirmando sus palabras, Mark sirvió un vaso para él mismo y tomó un inusual gran trago.
Taeyong bebió del whiskey irlandés, sólo entonces vio la ironía de eso.
—¿Jaehyun es realmente irlandés? —le preguntó a Mark viendo su bebida.
—No tengo ni puta idea —contestó Mark, frustrado—. Nunca le he oído hablar con ese acento. Le he oído hablar español burdo y francés, con acento de Inglaterra, de Boston, de Texas y surfer dude, pero nunca irlandés. Puede ser que sea el real, y nunca lo usa —dijo en un tono distante.
Taeyong parpadeó.
—¿Surfer... dude?
Mar movió la mano.
—Sabes, Chillax, bra; cosechamos algunos presidentes muertos, y esa mierda —su voz trataba de parodiar el acento de California del sur—. Solo acostumbra usarlo por teléfono porque no puede lograrlo en persona.
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Martes | Jaeyong
Fanfiction"... lágrimas cayeron libres cuando Jaehyun desapareció en la oscuridad." 🥀 A D A P T A C I Ó N. 🥀
