XLIII

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Altagracia

Gracias a el inoportuno de mi esposo no pude salir del hospital, tuve que aguantarme unos cuantos días en ese horrible lugar, soportando que me traten como a una inválida. Lo peor de todo es que hasta para ir al baño debo esperarlo, ha sido mi sombra en todo momento y ahora que estamos por fin en casa no es la excepción, le agradezco pero ya necesito mi espacio, esto es frustrante y ya estoy perdiendo la cordura.

Solo salgo de la cama para ir al baño o para moverme un poco, me rehuso a usar esas pinches muletas.

Lo veo dormir plácidamente y me alejo, no sé en qué momento terminé abrazada a él, siempre me pasa, esto es más difícil de lo que pensé. Le insistí en que se fuera de mi recámara pero con la excusa de "debe cuidarme" todo lo resuelve.

Necesito ir al baño, observo las muletas unos segundos a mi lado y las tiro del coraje.

-No necesito esa porquería

Muevo con algo de dificultad mi pierna para sentarme, cuando pasa el efecto de los medicamentos, duele a horrores. Me paro en un pie y empiezo a dar saltos hasta llegar a el baño.

-Eso es- me siento

Decido darme un baño, será un desafío no mojar las vendas pero necesito intentarlo sola. Me desvisto y entro a la ducha, sonrío al sentir el agua caer por mi cuerpo, por un momento olvidé todo.

A lo lejos escucho la voz de Zoe y decido apresurarme, es fin de semana, así que apenas debe estar por desayunar. Bajo la mirada hacia el vendaje, no puede ser, está completamente mojado.

-Altagracia

Me pongo la toalla e intento sostenerme de las paredes, si doy un salto con el pie mojado seguro me caigo.

Acerco la alfombra y me seco, la puerta se abre y empiezo a dar saltos pero como era de esperarse me resbale, Jose Luis logró sostenerse y me toma en brazos.

-Sueltame, déjame en paz

-Mira nada más como tienes eso, ¿por qué no me despertaste?- la dejo en la cama

-¡Porque puedo sola!, puedo darme un pinche baño, sola- lagrimeo- ya déjame- grito

Lo oigo suspirar y se mete al baño dando un portazo, sé que no debí tratarlo así, solo intenta ayudar pero estoy harta, no me gusta depender de nadie y me frustra no poder hacer cosas tan simples como ir al baño.

Limpio mis lágrimas bruscamente y me quito las vendas dándome cuenta de que se me rompieron algunos puntos, tuve que poner un poco de hixodine y luego de limpiar un poco, aplicarme las cremas, vuelvo a venderme.

-Buenos días

-Hola mami, ahorita vine y no estabas

-Buenos días bebé, me estaba dando un baño, ¿cómo amaneces?

-Bien, lo siento, desayune con Moni porque ya teníamos hambre y ustedes no llegaban

-No te preocupes

-¿Ya puedes bañarte solita?

-No creo- niego- ¿ya hiciste tareas?

-Sí, ya no tengo nada

Se sienta en la cama tarareando un canción mientras juega con las muñecas que traía en la mano.

-¿Dónde está Mónica?

-Está hablando por teléfono con Fer, nos mandó saluditos- suspiro- que aburrido, iré a buscar a Dulce

-Ve mi amor, cuando Mónica termine su llamada la invitas a jugar

Protege A Zoe (+18)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora