Capitulo 25: Despedidas

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Despertaron temprano por el alboroto de los pajaritos que trinaban afuera de la cabaña. Hermione, aún adormilada, buscaba seguir refugiada en los brazos de Bella, hundiendo su cabeza en el hueco del cuello de ella.

—Diles que se callen, quiero dormir un rato más... —murmuró Hermione entre risas y bostezos.

Bella soltó una suave carcajada mientras acariciaba su cabello.

—Vamos, paloma, debemos levantarnos. Creo que tenemos muchas cosas que hacer antes de salir de viaje —dijo con ternura.

Al escuchar la palabra "viaje", fue como si alguien hubiera apretado un botón en Hermione. De repente, se incorporó de un salto, con los ojos llenos de entusiasmo.

—¡Siiii! ¡Nos vamos de viaje! ¡Vamos, vamos, tenemos que prepararnos! —exclamó emocionada.

Bella la miraba divertida.

—Calma, pequeña paloma —dijo con una sonrisa—. Primero vamos a ducharnos.

—¿Nosotras? —preguntó Hermione con picardía.

—Sí, nosotras. Tú primero, mientras yo preparo el desayuno —le respondió Bella, riendo—. Me haces alegrar, eres mala Black,  replico Hermione.

Cada una fue a cumplir con su tarea. Hermione se duchó rápidamente, mientras Bella preparaba el desayuno. Luego comieron juntas, compartiendo miradas y sonrisas, antes de salir de la cabaña tomadas de la mano.

—¿Qué crees que dirá Ronny cuando sepa que vas a acompañarme? ¿Crees que se moleste? —preguntó Hermione con curiosidad.

Bella sonrió con serenidad.

—No lo creo. Fue ella quien me empujó a traerte a la cabaña.

—¿No querías traerme? —Hermione la miró con un toque de tristeza en los ojos.

Bella bajó la mirada, pero luego la sostuvo.

—Tenía miedo, paloma... aún tengo miedo de que...

Hermione se detuvo, tomó las manos de Bella y se puso frente a ella.

—Bella, no voy a hacerte daño. Quiero cuidarte, quiero ayudarte a sanar. No tengas miedo de mí —le dijo con suavidad.

Una pequeña lágrima escapó de los ojos de Bella. Hermione no dudó en limpiarla y darle un suave beso en la mejilla.

—Sé que las palabras no siempre son suficientes, pero te demostraré que puedes confiar en mí, y que lo que digo es verdad.

Bella la abrazó fuertemente y, después de unos segundos, ambas siguieron su camino de regreso. Entraron por la puerta trasera de la cocina del bar de Ronny, quien ya estaba preparando las cosas para el día.

—¡Hola, mis niñas! ¿Cómo pasaron la noche? —les saludó alegremente Ronny.

—Muy bien, Ronny —respondió Hermione con una gran sonrisa.

—Me alegro, chicas.

—Ronny, hay algo que quiero... queremos decirte —dijo Hermione, mirando a Bella para darle confianza.

—Dime, Herms —dijo Ronny, con una ceja levantada.

—Bella ha aceptado viajar conmigo a Tailandia —dijo Hermione, incapaz de contener la emoción en su rostro—. Pero si es un problema para ti, Ronny, quizá debería quedarme. No quiero dejarte sola, agrego Bella.

Ronny soltó una pequeña carcajada mientras Bella mantenía la mirada fija en su amiga.

—Bella, querida, llevas años trabajando sin parar. Te mereces un buen descanso. ¡Vayan, arreglen sus cosas y disfruten! Todo aquí estará bien.

Destinos Cruzados  (BELLAMIONE)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora