XXXV

167 15 11
                                        

   Segunda derrota al hilo y está vez en casa.

   Traté de evadir las preguntas incómodas de los periodistas y solo dije que en el siguiente partido volveríamos mejor.

—¿Joe?–Rosalie me detuvo en el túnel–¿Has hablado con Cha?
—Sí–contesté extrañado–antes del partido, ¿Por?
—¿Te dijo si Aaron estaba con ella?
—Hmm no, ¿Pasó algo?
—No me contesta el teléfono.
—Debe estar jugando, ya sabes cómo es.
—¿Irás con ellos?
—Pasaré por Charlie, se quedará conmigo.
—Avísame si está ahí, por favor.
—Claro, descuida le diré que te llame.
—Gracias.

   Salí de Paycor totalmente exhausto, solo quería Charlie, besos, comida y dormir.

—Michael.-saludé pasando directamente al ascensor.
—Señor Burrow.-me contestó.

   Llamé un par de veces a su puerta sin respuesta, esperé un momento y volví a tocar.

—Hola–abrió haciéndose a un lado–lo siento, estaba en el baño.
—Descuida–entré–¿Estás lista? Pediré la cena.
—Claro, iré por mis cosas.
   Se fue a su habitación dejándome ahí extrañado, ella siempre se lanzaba a mis brazos apenas abría la puerta.
—Sí, me fue bien.-dije despacio.
   No había rastro de Aaron en el departamento, justo cuando iba a preguntar por él, una bolsa llamó mi atención.
—Vámonos.-salió de la habitación.
—¿Nueva...–la levanté dejando caer sin querer una navaja–s?
—La encontré en unas cosas que traje de San Diego y no las había desempacado.
   Se apresuró a quitarla de la mesa.
—¿Por qué estás nerviosa?
—Alucinas.-aventó las cosas a su habitación.
—¿Dónde está Aaron?–me miró–Rosalie dice que no le contesta el teléfono.
—Con Andrei.
—Andrei está en el estadio.
—Ah–se rascó la frente–no sé... Debe estar por ahí.
   Miré la parte de su mano que salió de las mangas del suéter.
—¿Qué te pasó?
—¿Qué?
—En la mano, ¿Qué te pasó?
—Nada.
—¿Cómo que nada?–la tomé con brusquedad y le subí la manga–me quieres decir que demonios te pasó, ¿Dónde está Aaron?
   Tenía marcas en el brazo, moretones y algunos rasguños.
—No sé dónde esta–se zafó–no me pasó nada.
—¿Fuiste con Paul?–negó de inmediato–no me mientas, solo él podría facilitarte algo como lo de la bolsa... Charlie.-pensé lo peor.
—Joe, por favor.
—¿Qué hiciste? ¿Fuiste al callejón? ¿Iván te hizo esto?
—No, no me hicieron nada. No fuí a ningún lado, por dios deja la paranoia.
—No fuera así de paranoico si no te conociera lo suficiente, ¿Que demonios hiciste?
—¡Nada! No hice nada.
—Me preocupo por ti...
—Pues no lo hagas.
   El tono en su voz me llenó de desconcierto.
—¿Por qué estás a la defensiva?
—No lo estaría si no estuvieras aquí señalandome como a una adolescente.
—Charlie, dime la verdad.
—No hay ninguna verdad y para ya porque no vamos a llegar a ningún lado.
   La observé unos cuantos segundos, de repente la desconocía.
—Te pedí una sola cosa, te pedí que te quedarás aquí hasta que yo volviera.
—Es que me quedé aquí, ¿No lo entiendes?
—No te creo.
—Pues no lo hagas–encogió los hombros–me da igual–la miré con desconcierto–lo que hagas o dejes de hacer me da igual.
—¿Por qué actúas así?
—No estoy actuando de ninguna manera. Estoy reaccionando a lo que me estás haciendo.
—Yo no te estoy haciendo nada, Charlie. Estoy preocupado por ti-le busqué la mirada.
—¿Sabes que? No tengo tiempo para estás estupideces, ve a tu casa y vuelves después.
—¿Viste a Medina?
—Ay por dios, Joe. Basta ya, se acabó.
—¿Qué se acabó?
—Esto–abrió los brazos–lo tuyo, lo mío, todo.
—¿Que es todo para ti?
—La conversación, nosotros.-contestó con fastidio.
—¿Nosotros?
—Por hoy sí, ve y busca a tus amigos. Es más, ¿Por qué no buscas a Nerea?
—No vayas por ese camino.
—Tal vez lo que necesitas es a alguien que te obedezca sin rechistar, ella es de ese tipo. Yo no, no me interesa lo que pienses, hagas o digas.
   Asentí varias veces ante su comentario.
—Es increíble como todo el tiempo prefieres excusarte antes de aceptar tus errores.
—¿Bravo?
—Lo que sea que hayas hecho, ten en cuenta que me voy a enterar. Así que es mejor que pienses si me lo vas a decir o me entero yo.
—Mira, Joseph...
—Pero no te permito una sola falta de respeto más–la detuve–te desconozco por completo y como lo dijiste... Se acabó, lo tuyo, lo mío y nosotros hasta que reorganices tus ideas.

Better.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora