Joe miró a Mike Brown y luego a Mario Rivera, lo tenían encerrado en una pequeña oficina, su corazón latía con fuerza en su pecho.
—¿Que pasa?
Se animó a preguntar con temor a la respuesta.
—Joe–Mario se aclaró la garganta–la razón de mi visita es porque... Joseph–lo miró directamente a los ojos–Charlie...
—¿Qué con ella?
La puerta se abrió dejando entrar a Mónica, de inmediato se paró al lado de Joe con cara de preocupación.
—Charlie tuvo un accidente en moto–el jugador descolocó la postura un poco–fue trasladada al hospital pero... No lo logró.
—¿Qué?
—Charlie falleció hace unas horas en la sala de emergencias del hospital en San Diego–Joe buscó la mesa para apoyarse recibiendo la asistencia inmediata de Mónica y Mike–lo siento mucho, hijo.
—Yo...–movió la mano intentando agarrarse de algo–¿Qué?
—Oye, escúchame–la asistente trató de regresarlo a la tierra–Joe, ¿Me escuchas?
Pero Joe ya no la escuchaba, su cuerpo había perdido toda la voluntad posible y sentía el pánico y la desesperación creciendo en su pecho como ola arrasante y destructiva.
Mario lo sostuvo al ser el único parecido en composición corporal, era como sostener un cuerpo en peso muerto... Nunca mejor dicho.
—Ella...–lo miró–¿Cómo?
—Cayó de su moto y se deslizó a alta velocidad hasta encontrarse con ella.
—¿Sufrió mucho?
—No, uno de los golpes la dejó inconsciente hasta que sus signos vitales cayeron.
Cada palabra se instaló en el cerebro de Joe Burrow como una daga al rojo vivo.
—Informaremos al equipo, tú tienes que ir a la enfermería.-Mónica ordenó.
—No, no, mi deber es estar ahí con ellos.
—Tu deber es estar completo, Joe.
—No, Mike. Charlie era mi novia y sé el cariño que todo el equipo le tenía, tengo que estar con Andrei.
Primero salió Mario, luego Mike, Joe y al final Mónica.
Caminaron al vestidor en silencio, Joe sentía que sus pies no le respondían más. Estaba en un estado de shock tan grande como el pánico que sentía solo de pensar en ver a los ojos a los demás.
—Chicos–Mónica captó la atención de un vestidor que se quedó en completo silencio cuando los vieron entrar–por favor.
Ja'Marr, Andrei y Charlie Jones saltaron de sus asientos de inmediato.
—Muchachos–Mike dió un paso al frente–él es el oficial Rivera, papá de Charlie–Joe miró al piso–hemos recibido la noticia que...–su voz se rompió un momento–Charlie Rivera Brown ha fallecido está noche...
El estruendo de un cristal estampandose contra el suelo inundó el vestidor que se llenó de un silencio todavía más penumbrante que el anterior.
Rosalie había dejado caer una botella de agua de cristal al piso.
—Rossie.-Sam Hubbard la alcanzó antes de que cayera al suelo.
—No es cierto–dijo entre lágrimas–por favor... No es cierto, ¿Joe?–jaló su brazo–¡Joe!
Andrei pasó en medio de todos y salió del vestidor seguido de Charlie Jones y Trenton Irwin.
Jugadores derramando lágrimas, otros se dejaron caer en sus asientos con la cabeza entre sus manos y otros tantos veían con preocupación al quarterback del equipo que abrazaba con fuerzas a una destrozada Rosalie Brown.
—Los servicios funerarios serán pronto–Mario habló provocando el sollozo arrasador de Rosalie–me pondré en contacto, a ella le hubiera gustado que todos–miró a Joe–estuvieran ahí.
Al escucharlo, Joe Burrow cedió ante la presión y dejó sus lágrimas fluir apretando en tembloroso cuerpo de Rosalie.
—Joe–Ja'Marr lo llamó–tienes que respirar.
Cómo pidieron los separaron y Ja'Marr se llevó a Joe casi a rastras hasta el campo afuera.
El estadio vacío lo hizo sentir todavía más pequeño de lo que ya se sentía al saber que ella ya no estaba más ahí.
