Otra vez en el hospital, con él en la camilla, con una bolsa de sangre y una de suero. Me dejaron quedarme a su lado en urgencias. Mi hermana se quedo en la guardia esperando cualquier cosa que necesitara. Solo podía estar sentando, mirándolo, dormido. Tratando de entender como estaba en esta situación de nuevo. Y más grave, o menos. No se. Solo pude esperar, sosteniendo su mano. Rogándole a cualquier ser todopoderoso que hiciera algo.
-Es la segunda vez, Mati. Intento entender que pasa por tu cabeza cuando haces esto, pero no lo consigo. ¿Por qué alguien llegaría tantas veces a este extremo por no saber afrontar los problemas, o hasta su propia cabeza?
-Y no lo vas a hacer jamás. Ni los psicólogos lo hacen. – su voz salió débil, rasposa y tenia los ojos entre cerrados aun mirando para arriba. –
-Estas consciente. – estaba entre feliz y sorprendido, un poco molesto, obvio, pero feliz. –
-Desde hace unos minutos. Suficientes para escuchar tus lamentos hacia mí. – giro su cabeza para verme. –
-No son lamentos. Acá el único lamentable sos vos. Estas en la camilla, yo no.
-Lo se. Doy asco. – y volvió a girar su cabeza, para el lado contrario. –
-Mati.
-Admitilo. ¿Cuánto estrés, problemas y pérdidas de tiempo tenes desde que intentaste salir conmigo? Básicamente desde que empezamos a relacionarnos como amigos incluso.
-Los riesgos son algo que todos decidimos tomar cuando queremos algo.
-Hay cosas que no valen la pena el riesgo o las consecuencias.
-Eso lo decide la persona.
-Y la cosa en cuestión. Quiero que vayas a tu casa. Anda a descansar.
-Me dejaron quedarme con vos.
-Pero yo no quiero que lo hagas.
-Mati.
-No, anda a casa. Soy un adulto, puedo cuidarme solo.
-Ya vimos que no.
-No me importa. Ándate.
-Sabes que no lo voy a hacer.
-Te lo pido, no por mí, sino por vos. Es lo mejor para vos.
- ¿Y para vos?
-No importa.
-A mí me importa.
-Pero si no me importa ni a mí, menos a vos. No sigas gastando energía y tiempo en alguien que no va a cambiar, ni mejorar ni nada.
-Necesitas un apoyo, alguien que crea en vos y te acompañe en todo esto.
-Te dije que no quiero. No quiero arrastrarte a algo que va a ser igual siempre. No voy a cambiar Tomas, no voy a mejorar. No importa cuánto me apoyes y confíes en mi fuerza de voluntad. No tengo voluntad ya. Mereces a alguien que te devuelva todo lo que das. Que todo sea un cincuenta cincuenta. Nada de a medias. Nada de dar todo de vos y no recibir nada y aun así ser comprensivo porque el otro esta mal o le cuesta o es así. No da Tomas. No quieras ser altruista salvándome de mi mismo. El amor no dura para siempre, y menos cuando no recibís nada a cambio. Se termina, se va drenando lentamente si no es retroalimentado.
-Ósea ¿Qué no me queres tanto como yo a vos?
-No es eso.
-Si lo es. Si me amaras tanto como yo a vos, elegirías ser mejor, seguir vivo, estar conmigo por el tiempo que dure esto. No te digo que vivamos para siempre juntos, porque puede pasar de todo.
ESTÁS LEYENDO
Malos entendidos.
AléatoireEsta en el mismo universo que "Sabor a limón " pero es menos fresa la historia. Matias, un ser huraño que no le gusta que le digan que hacer o decir. Esta en su último año de la universidad y debe presentar proyectos y su tesis, quiero hacer todo so...
