vingt-quatre

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3535 PALABRAS DEL PASADO

(Escenario nombrado en el capítulo "FOURTEEN")


JJ Maybank tenia una cosa clara; nunca había tenido una cita. No una tan formal. Nunca habia tenido que peinar su pelo, revisar cómo se veía. Rebuscar en su armario por ropa más elegante que unos pantalones desgastados y rotos. O una camiseta que no tuviera propaganda o algo escrita en ella.

Ni siquiera se había puesto nervioso ante ver a una chica, de pasar tiempo a solas con ella. Siempre había sido fácil; un par de bromas coquetas, sonrisas y halagos habían sido la clave del éxito.

Hasta Amelie Dupont, su mejor amiga desde los ocho. La chica de la que llevaba enamorado casi dos años.

Aquella mañana había aparecido en el trabajo de la castaña, diciéndole que esa noche la llevaría a cenar a un lugar, solo ellos dos. Nada de Pogues. Ante la mirada intrigada de Amelie, solo había dicho que vistiera un poco Kook y que no se llenara de comida antes de la hora de cenar.

Tras aquello, y de manera torpe, había salido del local. Sabia que la mirada de Amelie estaba en su espalda, viéndole salir esquivando gente. Miró sobre su hombro antes de llevar la mano a su pecho y soltar un suspiro en busca de calmar los nervios en la boca de su estomago.

Había pasado la tarde igual de nervioso; dando vueltas al mechero y mordisqueando sus uñas, mirando las redes sociales, yendo a ver a los demás. Cuándo la hora de ir a buscar a Amelie había llegado, cuando comenzó a vestirse, se preguntó si la chica podría notar lo inquieto que se sentía por dentro.

Llenó el pecho de oxigeno y cerró sus ojos antes de llevar el dedo al timbre de la casa con puerta azul. No tardó más de un minuto en abrir la puerta y las cejas de JJ tampoco en alzarse.

—¿Me veo ridícula? —preguntó con rapidez, sus cejas se arrugaron y chasqueó su lengua soltando la puerta con agobio—. Sé que... que esta camiseta no es mi estilo, es de Audrey... y ahora que lo miró; quizás me queda mal, ¿Verdad? —miró al chico, que entreabrió sus labios—. ¿Sabes qué? Me voy a cambiar.

—¡No! —exclamó por fin JJ cuando Amelie dio un paso hacia atrás. Los ojos de la chica volvieron a él, que carraspeó a la vez que alzaba su barbilla y negaba—. Te ves... —asintió, moviendo su mano hacia ella, señalándola vagamente—, bien.

—¿Sí?

—Si —asintió con decisión ante la inseguridad de Amelie, que soltó un suspiro un poco tembloso. Al chico le tranquilizó que ella también estuviera un poco nerviosa.

—Tu... Tu también te ves... —sonrió un poco y asintió con suavidad— bien.

—Si, bueno... —ladeó su cabeza con desacuerdo. Amelie cerró la puerta a sus espaldas y JJ dio un paso hacia atrás. Aprovechó para mirarse a si mismo y maldecir en voz baja. Unos pantalones largos beige de John B, una camisa de botones con un agujero en la espalda baja que esperaba que nadie viera y en sus pies las botas que siempre llevaba.

—Claro que lo estás —fue ahora Amelie la que quiso borrar todo rastro de inseguridad en el rubio, que dio una vuelta a las llaves en sus dedos mientras la chica guardaba las suyas.

—Sé que mientes, pero... —la señaló con la llave mientras se dirigían a la moto—, pero lo aceptaré.

—Si mintiera lo sabrías —aseguró Amelie con obviedad—, tu siempre has sido mejor mentiroso que yo.

ᴀɴɢᴇʟ // ᴊᴊ ᴍᴀʏʙᴀɴᴋDonde viven las historias. Descúbrelo ahora