5103 PALABRAS DEL PRESENTE
Amelie Wilkinson era para muchos alguien llena de inteligencia, llena de sabiduría, quizás demasiada de ambas para una chica tan joven.
La castaña podría saber sobre cosas que ningún profesor había explicado jamás, o cosas de medicina básica; cómo coser una herida o como funcionaba la adrenalina de una manera más científica. Podía darte un consejo a una situación que ni ella misma comprendía; como ver a tu padre morir delante de tus ojos, o que hacer si no estabas segura de amar a alguien.
Si era sincera, al menos en ese momento, Amelie habría deseado cambiar la inteligencia, todo lo que sabia y esa sabiduría solo por saber cuándo seria la ultima vez que haría algo.
Habría dado todo de ella hacia un mes; cuando cenó con los Pogues por ultima vez. Lo habría dado todo cuando JJ le hizo el amor una ultima vez en medio del mar diciendo cuanto la amaba. Lo habría dado todo por haber sabido que su ilusión de tener un negocio y una buena vida iba a terminar incluso antes de empezar.
Lo habría dado todo por saber que Rose moriría a las pocas horas de dejarla en la residencia a causa de un infarto.
Lo habría dado todo; lo que tenia, lo que tuvo y lo que tendría, para saber que aquel día en su cuarto iba a ser la ultima vez que estaría con Rose. Qué seria la ultima vez que le diría que la quería, que seria la ultima vez que besaría su mejilla y esta estuviera cálida. Qué vería los ojos esmeraldas de su abuela. Habría dado cada cosa de ella por saberlo.
El mundo de Amelie definitivamente había acabado. Había perdido todo, y sin poder despedirse de ello. Sus amigos, su negocio, su casa, su novio, su abuela. Todo lo que le hacia ser ella; se había ido sin despedirse, sin saber qué era la ultima vez. Sin hacer ruido.
—¿Qué haces durmiendo aquí? —Amelie sorbió su nariz sin salir de la colcha—. Amelie, no puedes estar aquí fuera siempre.
—Vete.
—Levántate.
—Déjame en paz.
—Amelie Wilkinson, levántate de una vez.
—Vete.
Tapó su cara cuando arrancaron la colcha de su cuerpo. Sintió la mano en su brazo levantándola con fuerza. Amelie descubrió su rostro y tragó saliva ante la mirada entre molesta y dolida de unos ojos esmeraldas.
—Jane, vete.
—Llevas días aquí.
—¿Y tú qué sabrás? —se quejó, su voz se rompió y negó con la cabeza—. Déjame sola.
—Tenemos que ir a la funeraria —Amelie negó—. Amelie, podría hacerlo sola, pero sé que me odiarías si decidiera esto sin ti.
—No... —dejó salir un quejido—, por favor.
Escuchó el suspiro de la mujer antes de sentir como el sofá se hundía a su lado. Amelie la miró de reojo, viendo la cara de disgusto de la rubia al sentarse en el antiguo y gastado sofá.
—Mira, sé que es duro, créeme que lo sé —musitó, mirando a la joven, que miraba sus manos—. Pero hay que decidir qué haremos con Rose, ¿mhm? —ladeó su cabeza—. No... Ni te diré que te duches, solo necesito... —apretó sus labios y llevó la mirada al frente—. Necesito tu ayuda, Amelie.
Jane no quiso mirar su hija, incapaz de hacerlo. Sus ojos fueron al porche, era tal como lo recordaba hacia más de veinte años atrás, solo que antes era completamente blanco. Tampoco había macetas con flores colgando del techo. Ni la puerta era azul. Ni tenían una valla en la entrada, y las piedras no estaban pintadas. Pero seguía teniendo ese aura de hogar que siempre había tenido, pese que ella estuviera fuera de aquello desde hacía dieciocho años.
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ᴀɴɢᴇʟ // ᴊᴊ ᴍᴀʏʙᴀɴᴋ
Fiksi PenggemarDonde la búsqueda del Merchant cambiará las cosas entre Amelie Wilkinson y JJ Maybank Basada en la serie Outer Banks TEMPORADA 1 ✓ TEMPORADA 2 ✓ TEMPORADA 3 ✓ TEMPORADA 4; ✓ COMPLETA ✓✓✓✓✓
