03/Diciembre/2021.
Jeddah-Arabia Saudita.
Supongo que la luz tenue que entra por las cortinas es lo que hace que mis ojos se abran de inmediato haciéndome fruncir el ceño, los cierro de inmediato y gruño fastidiada cuando el primer pensamiento que se me viene a la mente es que no quiero despertar aun.
Me remuevo entre las sábanas y es hasta que lo hago que soy consciente de donde estoy, tengo la garganta seca, siento que los ojos me arden cuando los vuelvo a abrir y siento una punzada en la sien que me recuerda todo el peso de lo que ha estado aqui desde hace semanas pero que anoche decidio... explotar.
O más bien que anoche se volvió insoportable.
El cuarto está a oscuras, la cortina a medio correr deja entrar apenas una línea de luz que parte la habitación como un delgado cuchillo. Max sigue dormido, o al menos inconsciente, con un brazo colgando de la cama y la botella vacía tirada en el suelo.
El cuarto huele a perfume viejo y a ropa de hotel por no agregar el olor añejo del whiskey.. quisiera decir que tengo un recuerdo de a qué hora dejamos de beber pero la verdad es que no.
Solo recuerdo el como pronto las lágrimas se convirtieron en risas y él como Max no podía dejar de reirse cuando me propuso casarme con él. Sonrió ingenuamente y niego con la cabeza divertida... Busco mi móvil entre las sábanas y al encontrarlo, solo hay mensajes de Cassie preguntando por el desayuno de Anne y una foto de ella abrazada a Arthur en la piscina con Anne en sus brazos.
Increíble.
Me levanto sin hacer ruido, ignorando cómo mi cuerpo se queja en cada paso. Me meto al baño, me lavo la cara, pero el reflejo en el espejo sigue teniendo los ojos rojos y la piel cansada. Mi vestido azul que fue reemplazado por una camiseta blanca de Max junto con un short que me queda enorme de redbull y el cual aun tiene la etiqueta.
Estoy derrotada y de pensar que apenas el fin de semana empieza me quiero morir.
Dejo el vestido colgado donde esta y sin más camino descalza por la habitación hasta encontrar mi bolso para proceder a salir de aquí.
Cuido con cuidado que no hay nadie por los pasillos cuando me escabullo por el lugar, completamente descalza y vistiendo como un vagabundo.
Siento que mi corazón martillea con fuerza con cada paso que doy más cerca de mi habitación, siento el eco de las palabras de anoche martillear en mi mente sin parar y definitivamente hoy no se quien de todos está peor.
Agarro aire tratando de encontrar valor y suspirando abro la puerta.
.
Empujo la puerta de la habitación con el corazón pesado y a la vez con algo de miedo, asomo primero la cabeza y no puedo evitar mi sorpresa al notar que el lugar está en total silencio, con la cama intacta, las luces bajas y las cortinas entreabiertas.
Avanzó aun descalza por la habitacion y despues de tomar mis cosas para mi skincare me escabullo al baño, no lo pienso mucho cuando abro el agua caliente, dejó la camiseta de Max en el piso y me quito el short junto con mis braguitas dejándolos igual en las baldosas frías, me meto bajo el agua caliente y suspiro enormemente esperando que de alguna forma se lleve todos los nudos de estrés que tengo en el cuerpo.
Cuando salgo, envuelta en una toalla y con el cabello goteando, el cuarto sigue igual de en silencio... hasta que escuchó la puerta abrirse y cerrarse con suavidad.
Me giro.
Y ahí está.
Charles.
Apoyado contra la puerta, con las manos en los bolsillos, el rostro demacrado, los ojos rojos y el cabello despeinado. Luce como si no hubiera dormido nada en días y como si lo que tomo anoche definitivamente no hubiera sido lo único.
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TWO GHOSTS
FanfictionLIBRO DEL ONE SHOT -CARLOS SAINZ- Para Amelia Morgan dejar atrás todo le resulto más facil que pedir explicaciones. Pero todos sabiamos que en algun punto, en algun momento el presente la iba a alzancar. Traicion: La palabra traición se refiere al a...
