LIBRO DEL ONE SHOT -CARLOS SAINZ-
Para Amelia Morgan dejar atrás todo le resulto más facil que pedir explicaciones. Pero todos sabiamos que en algun punto, en algun momento el presente la iba a alzancar.
Traicion: La palabra traición se refiere al a...
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12 de diciembre de 2021 Yas Marina Circuit — Abu Dhabi
Siento que me quedo inmovil por un momento, con la respiración atascada, con los ojos bien abiertos y con un jadeo amenazando con salir.
Nunca había escuchado un grito como este... nunca en mis años viniendo al paddock.
Y nunca creí que yo también fuera a ser partícipe de él.
El sonido estalla en mis oídos como una explosión, como si toda la grada hubiera contenido la respiración al mismo tiempo y luego soltado todo en un alarido de euforia. El paddock vibra. El suelo parece retumbar bajo mis pies cuando en shock me pongo de pie abandonando mi asiento, a mi lado Ana me observa con los ojos bien abiertos, Cassie tiene las manos en la boca y Polly sostiene a Anne quien no deja de chillar emocionada.
Siento que el corazón se me va a salir del pecho. Las luces blancas y azules de Yas Marina iluminan todo como si fuera un maldito estadio de fútbol en una final de Copa del Mundo. Y de alguna manera... supongo que lo es. ¡O definitivamente es algo más grande!.
Max Verstappen cruza la meta.
¡Y ES CAMPEÓN DEL MUNDO!
Siento un nudo en la garganta imposible de explicar porque no sé muy bien de dónde viene. Porque este no es mi campeonato, mucho menos es mi pelea, ni tampoco es mi podio. Pero ver a Max trepado sobre su coche, puños en alto, los ojos húmedos y esa risa desesperada de quien ha esperado años para tocar esa copa... me quiebra.
No tengo idea de cuando comencé a correr pero definitivamente mis ojos están llorando cuando lo veo hincado, recargado contra la llanta trasera de su auto.
Me limpio las lágrimas con la manga de mi chaqueta de Red Bull —que robé descaradamente hace una hora— y me dejo arrastrar por el caos de abrazos, gritos, reporteros y mecánicos.
Charles está a unos metros, sin casco, despeinado, la cara roja de calor y sudor pero sonriendo. Sonríe como un niño con juguete nuevo, como el Charles que conocí hace años, antes de todas las peleas, antes de las dudas. Le sonrió enormemente y él me señala con su dedo apuntando seguramente mi chamarra azul y después simplemente levanta la mano en un saludo rápido cuando Cassie y Polly llegan a mi lado mientras camina para ser pesado.
Hoy después de mucho... todo es paz, no hay guerras y solo está este momento.
Este enorme momento.
De pronto los gritos vuelven a intensificarse y siento que el corazón me bombardea cuando noto lo que está pasando.
Carlos está en podio, Cassie me codea disimuladamente en las costillas y me obligo a caminar un par de pasos cuando Ana me empuja hasta las vallas, de pronto tengo a Anne en mis brazos y a Carlos frente a mi.