Si alguien se hubiera atrevido a decirle que se obsesionaría tanto hasta el punto de desconcentrarse en su trabajo, no se lo creería. Es más, lo más probable es que le diera un buen escarmiento a esa persona que se atrevió a dudar de él. No lo entendía, jamás se había equivocado en su trabajo, ni en lo más mínimo, pero ahora, mientras veía el cargamento siendo transportado, su mano seguía sobre la parte baja de su vientre, donde un vendaje cubría el trabajo de ese doctor.
Es imposible no recordarlo, lo tenía en su mente, llegaba una y otra vez, incluso con imágenes que sus deseos más mundanos e irracionales lo atacaban por las noches.
Kim Taehyung...
Ese cabello brillante y sedoso, su piel levemente bronceada, esos labios rojos y finos, y esos ojos tan peculiares... No podía mentir y decir que no vio su cuerpo de arriba abajo, no podía mentir y decir que no sintió una gran atracción hacia el menor. Era alguien peculiar, curioso, y lo llamaba de forma inconsciente.
Quería saber más de él, quería saber cómo es que era tan hábil e inteligente, quién era realmente para tener esa fuerte personalidad.
Suspiró y se rindió. No podía estar ahí en ese momento, no estaba haciendo un buen trabajo y no sería alguien hipócrita o con el orgullo demasiado frágil como para quedarse ahí y solo perder el tiempo y hacerle perder el tiempo a sus trabajadores. Caminó hacia su auto, en donde vio cómo un chico peliblanco lo estaba esperando.
—Señor Jeon. —saludó el joven, abriendo la puerta para el mayor.
—Seokwoo —dijo, correspondiendo el saludo—. Creí que aún tenías días de vacaciones. —mencionó, mientras subía al vehículo y el peliblanco iba hacia el asiento del conductor.
Seokwoo subió al auto y comenzó a andar, yendo hacia la carretera mientras seguía la conversación.
—Me comentaron lo que sucedió hace unos días —sincero.
Jungkook suspiró al lado, queriendo decir algo, pero el menor se adelantó a él:
—Su padre solo estaba preocupado, confía en usted, pero jamás habían logrado dispararle. Incluso yo estoy preocupado, señor. ¿Sería tomar demasiada confianza preguntarle qué ha ocurrido?
Era incluso vergonzoso. Lo que Seokwoo ha dicho es cierto: jamás había recibido un disparo, nadie había podido acercarse ni avanzar tanto como para tener la mínima oportunidad de hacerlo. De alguna forma, su orgullo estaba herido, y no podía evitar esquivar la mirada cuando la razón por la cual ocurrió llegó a su mente.
Ese día había sido bastante ajetreado, demasiado para su propio gusto, porque además de la exageración de trabajo que tuvo ese día, fue un día gris, ocupado y estresante. Y fue aún peor cuando le informaron que habían encontrado a un topo entre sus hombres. Le informaron cómo varios miles se habían perdido de forma bastante inesperada y torpe. Investigaron y encontraron al culpable, además de a los hombres que lo habían ayudado a llevar a cabo el robo.
Fue un verdadero problema, ya que los hombres se estaban resistiendo de forma violenta contra sus guardias, haciendo un gran escándalo, llevando este teatrito a las calles.
Cuando Jungkook llegó, estaban en un callejón frente a un gran hospital. Las luces de este lograban iluminar un poco el oscuro lugar, en donde sus guardias retenían a los traidores que rogaban piedad o algún intento de compasión. Jungkook no concedería ninguna de las dos.
Su nombre era sagrado y poderoso, y su palabra era ley y una orden. Con tan solo indicar que una vida debía llegar a su fin, esto se llevaba a cabo, y estos hombres lo sabían.
— Esto es una pérdida de tiempo, ¿por qué no les han puesto una bala en la cabeza? —cuestionó Jungkook mientras se acercaba con tranquilidad a la escena.
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Trato -kooktae-
Fiksi PenggemarEl líder de la roja, cabeza de una de las organizaciones más peligrosas, temidas y respetadas del mundo, queda cautivado por un peculiar doctor de cabellos castaño, el cual no parece dejarse intimidar por él. ⚠smut+21 ⚠drama ⚠temas delicados (mafia...
