Dazai y Chuuya entraron en un restaurante lujoso, con lámparas de cristal que colgaban del techo y un murmullo elegante de conversaciones discretas en el aire. El pelirrojo miraba a su alrededor con cierta incomodidad, jugando con el borde de su chaqueta mientras se acomodaban.
—No sé nada de cómo funciona la ley... —admitió Chuuya, un poco inseguro—. Seguro que a tu amigo abogado no le importará que haya venido sin haberme preparado.
—¿Por qué otra razón íbamos a contratar a un abogado? —respondió Dazai con una sonrisa, como si la pregunta fuera obvia.
Chuuya resopló, sin convencerse del todo, pero antes de decir algo más, una voz interrumpió la conversación.
—Tú debes ser Chuuya. Es un placer conocerte.
El pelirrojo se giró sorprendido. Frente a él, un joven de mirada cortante y gesto serio extendía la mano.
—Soy Akutagawa Ryunosuke, el hermano menor de Dazai —dijo, presentándose con formalidad.
Chuuya se quedó inmóvil unos segundos, desconcertado por lo diferentes que eran. Mientras Dazai irradiaba un aura juguetona y brillante, Akutagawa proyectaba una frialdad severa; sus cejas que apenas se notaban, estaban fruncidas en concentración, y su porte serio contrastaba con el aire relajado de su hermano. Aturdido, Chuuya apenas pudo devolver el gesto y estrecharle la mano en silencio.
"¿De verdad son hermanos?", pensó, observándolos con incredulidad.
Akutagawa se dio cuenta de su expresión. Lo miró fijo, con cierta confusión.
—Espera... ¿ese cabeza hueca no te dijo que el abogado que contrató era su hermano?
—Sí... digo, no. No lo hizo —balbuceó Chuuya, sintiéndose expuesto.
—¿Por qué no le dijiste nada? —preguntó Akutagawa, ahora mirando con reproche a Dazai. —No me gusta acoger a mis clientes con la guardia baja de esta forma —añadió, cruzándose de brazos.
Dazai levantó las manos, despreocupado.
—Bueno, pensé que teníamos cosas más importantes que discutir. Además, quería encontrar una forma más... apropiada para presentarlos. Quizás en nuestra boda.
Se llevó las manos a las mejillas, sonriendo con dramatismo. Akutagawa y Chuuya suspiraron casi al mismo tiempo, hartos de aquella actitud.
—Tengo que disculparme por mi hermano, señor Chuuya —dijo Akutagawa, inclinando ligeramente la cabeza—. Temo que él ya me comentó sobre su relación. Sin siquiera preguntarle, debo agregar.
—No te preocupes, está bien —respondió Chuuya, aún algo incómodo.
Se acomodaron en la mesa que habían reservado. Akutagawa abrió su maletín con precisión y deslizó una carpeta hacia Chuuya.
—Creo que ya le notifiqué por correo electrónico sobre el procedimiento relacionado con la compañía que lo representa. Necesitamos su consentimiento para continuar.
—¿Mi consentimiento? —preguntó Chuuya, dudoso.
—Sí. Estaremos presentando cargos penales y civiles. Eso requiere tiempo, recursos y esfuerzo. Le aconsejo pensar detenidamente antes de tomar una decisión.
Cruzó los dedos sobre la mesa y lo miró con seriedad.
—Con respecto al caso civil, nos hemos puesto en contacto con otros creadores de contenido que estuvieron bajo la misma etiqueta. Varios sufrieron los mismos problemas que usted, señor Chuuya. Planeamos una demanda colectiva.
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FULL VOLUME || Soukoku
FanfictionDazai descubre que su malhumorado (y demasiado atractivo) vecino, Chuuya, es en realidad su camboy favorito. Desde entonces, cada transmisión se convierte en una provocación imposible de ignorar. Ahora Dazai solo tiene una pregunta rondándole la me...
