Chuuya cerró los ojos con un suspiro, apoyándose sobre la mesa de la cocina.
"Me duele el estómago... y también el culo, pero, fuera de eso, me siento bastante bien", pensó, dejando que su mente divagara sobre las sensaciones que le había dejado la transmisión reciente. "De hecho... es como el dolor muscular después de un entrenamiento intenso."
El agotamiento físico no era más que el eco de sus largas horas de trabajo en línea. Sin embargo, aquella noche no había sido solo esfuerzo: había conseguido en unas pocas horas el equivalente a cuatro días de salario. La idea lo hizo esbozar una pequeña sonrisa.
El silencio de la madrugada lo envolvía mientras caminaba hasta su escritorio. Estaba listo para ordenar el espacio y apagar todo antes de irse a dormir cuando, de pronto, una notificación en la pantalla de su computadora captó su atención.
—¿Eh? —frunció el ceño al ver un nuevo correo electrónico. Con curiosidad, se inclinó hacia la pantalla.
El mensaje provenía de Virtual Lover, una empresa pionera y reconocida en el mundo de los productos para adultos basados en realidad virtual. Chuuya leyó en silencio, analizando cada palabra con atención.
—¿Ellos... quieren hacer una colaboración conmigo? —susurró, sorprendido.
.
.
.
Chuuya, aún un poco nervioso, se encontraba en una de las oficinas de Virtual Lover, donde le habían pedido que esperara. La habitación tenía un aire moderno y minimalista, aunque su mente estaba demasiado ocupada procesando la situación como para prestar atención a los detalles.
Pasaron solo unos minutos antes de que la puerta se abriera y dos personas entraran.
—¡Hola! Perdón por la espera —dijo una mujer de inmediato, inclinándose en una leve reverencia. A su lado, un hombre con una sonrisa cálida también lo saludó.
—¡Gracias por venir!
Chuuya tragó saliva. El nerviosismo trepaba por su garganta como una corriente eléctrica, pero intentó disimularlo.
—Oh, um... hola —respondió con torpeza, esforzándose por parecer relajado.
Sus ojos se deslizaron de la mujer al hombre, quien no tardó en presentarse con entusiasmo.
—Mi nombre es Haru, un placer conocerte. Soy el desarrollador principal de Virtual Lover, y ella es parte de nuestro equipo —explicó, señalando a su compañera.
—Oh, claro... soy BinSide —dijo Chuuya, haciendo un esfuerzo por no titubear. Era su primer encuentro cara a cara con gente de la industria, y la presión lo hacía tropezar con sus propias palabras.
—Es un honor por fin conocerte —continuó Haru, estrechándole la mano con entusiasmo—. Todo el equipo es fan de tus transmisiones en directo. Muchas gracias por aceptar promocionar nuestros productos. Es un verdadero sueño hecho realidad.
La mujer a su lado asintió, dedicándole una sonrisa agradecida.
—Gracias, se lo agradezco —murmuró Chuuya, todavía abrumado por la situación—. Entonces... ¿qué es exactamente lo que quieren que haga?
Haru sonrió con un aire divertido antes de levantar una caja.
—Podrás transmitir como siempre —dijo—, pero nos gustaría que probaras y promocionaras nuestros nuevos productos en nuestro estudio.
Chuuya asintió lentamente, su mirada fijándose en el equipo que le ofrecían. No pasó mucho tiempo antes de que lo vistieran con un traje ajustado, completamente negro, que se adhería a su cuerpo como una segunda piel. El material era extraño al tacto, como si hubiera sido diseñado para intensificar las sensaciones. Junto con el traje, también le colocaron unas gafas de realidad virtual, cuya estructura amplia le ayudaba a ocultar parte de su identidad.
ESTÁS LEYENDO
FULL VOLUME || Soukoku
Fiksi PenggemarDazai descubre que su malhumorado (y demasiado atractivo) vecino, Chuuya, es en realidad su camboy favorito. Desde entonces, cada transmisión se convierte en una provocación imposible de ignorar. Ahora Dazai solo tiene una pregunta rondándole la me...
