Chuuya se encontraba frente a su set-up, el resplandor de la pantalla iluminando su rostro cansado.
"Hoy no transmití ni entrené, pero aun así me siento exhausto...", pensó, recordando lo que había pasado la noche anterior.
Apoyó los codos sobre el escritorio y suspiró.
"Hagamos una lista de cosas que tengo que hacer hoy".
El depósito por la muestra del juguete sexual cubriría sus gastos diarios, así que, en teoría, debería estar tranquilo. Sin embargo, frunció el ceño.
"No estoy seguro sobre producirla en masa...".
Recordó lo que Dazai le había advertido, si no deseaba continuar con el acuerdo, debía avisar a la compañía por correo para que, por contrato, cesaran y desistieran de inmediato. Aun así, dijo que se quedaría con el trasero de silicón; un hecho que más que agradarle, lo fastidiaba.
"Ese idiota dice que es suyo...".
Apretó los labios.
"Además necesito que el señor Mori me devuelva mi dinero, pero no he recibido noticias de él en absoluto...".
Un golpe seco lo sobresaltó. Tocaban la puerta. Se levantó, confundido, y miró por el pequeño visor. El aire se le cortó al reconocer la figura al otro lado.
—Hola, Chuuya —saludó Mori desde el pasillo, con una voz que se colaba como un veneno suave—. Sé que estás ahí. ¿Por qué no abres?
Chuuya dudó, pero finalmente retrocedió y giró la manija.
—¿Por qué no respondió a mis mensajes? —preguntó apenas abrió la puerta.
Mori sonrió, esa sonrisa torcida que nunca llegaba a los ojos.
—Jajaja... ¿por qué no le preguntas eso a tu novio?
—No tengo novio —replicó Chuuya, molesto.
—¿En serio? Empiezo a sentirme decepcionado de ti, Chuuya —suspiró Mori con dramatismo.
—¿Decepcionado de mí? Creo que debería ser al revés —contestó Chuuya con dureza.
Los ojos de Mori se enturbiaron de molestia.
—¿Crees que no me he dado cuenta de que intentas salir corriendo, huir, después de todos estos años en los que aceptaste mi ayuda? ¡No te atrevas a olvidar que pagué todas tus deudas cuando nadie más lo hizo!
Chuuya apretó el puño, los nudillos blancos.
—Por supuesto... estoy agradecido por lo que hizo.
—Te tiré un salvavidas cuando estabas siendo perseguido por prestamistas. ¡Y ahora tú eres el que no pudo pagarme después de tres años sentado frente a esa computadora! —Mori alzó la voz, la frustración marcándole el rostro—. Y para colmo, ahora andas con tu nuevo novio, haciendo Dios sabe qué cosas.
"¿Por qué tiene que arrastrar a Dazai en esto...?", pensó Chuuya, sintiendo que el pecho le ardía.
—Un día simplemente podrías desaparecer, y yo perdería todo el dinero que invertí en ti —continuó Mori, con un tono cada vez más acusador—. Tampoco es que haya alguna garantía en nuestro contrato. Yo solo trataba de ayudarte por respeto a tu padre... pero honestamente, ya no sé si puedo seguir confiando en ti.
La manipulación era tan evidente como asfixiante. Chuuya lo miró con el ceño fruncido, confundido, atrapado.
—Verás... —prosiguió Mori, con una sonrisa falsa— me he dado cuenta de que nuestra relación está un poco inestable últimamente. Así que, si quieres arreglar esto por la vía legal, estaré más que feliz de llevar el asunto hasta la policía.
ESTÁS LEYENDO
FULL VOLUME || Soukoku
FanfictionDazai descubre que su malhumorado (y demasiado atractivo) vecino, Chuuya, es en realidad su camboy favorito. Desde entonces, cada transmisión se convierte en una provocación imposible de ignorar. Ahora Dazai solo tiene una pregunta rondándole la me...
