Taehyung suspiró, mirándolo dormir otra vez. El día ya había comenzado hacía horas, pero Jungkook seguía ahí, hundido entre las sábanas, boca abajo, con el cabello desordenado y la sábana cubriéndole apenas la espalda baja.
Las almohadas lo rodeaban como un pequeño nido; algunas habían caído al suelo, y las sábanas estaban hechas un lío, impregnadas del aroma cálido de la noche anterior. Taehyung tomó un trago del vino que habían dejado en la habitación y se dejó caer en el sofá frente a la cama. Sostenía el celular entre las manos, pero su mirada se perdía en el ventanal cerrado, para luego volver, inevitablemente, hacia Jungkook, que dormía profundamente.
Miró la hora y volvió a levantarse.
Reunió la ropa tirada en el suelo, deteniéndose un segundo cuando entre todo halló las panties rasgadas. Solo el recuerdo le erizó la piel; suspiró con una sonrisa apenas perceptible, pensando que tendría que comprarle unas nuevas.
Llevó la ropa hasta el cesto del armario y, entre las maletas del menor, se agachó para buscarle una muda limpia. Escogió varias opciones, imaginando cuál le gustaría más a su omega cuando despertara, y salió de nuevo al centro de la habitación, sin rumbo fijo.
El celular vibró en su bolsillo. Lo sacó y al ver el nombre en la pantalla, una punzada de malestar le cruzó el pecho. Aun así, con prisa, abrió la puerta del balcón con cuidado de no hacer ruido. No quería despertarlo.
Una vez fuera, Taehyung cerró despacio la puerta del balcón, cuidando que no sonara.
Contestó la llamada sin siquiera mirar el nombre.
— ¿Qué se le ofrece? —soltó con voz grave y cansada, sin ganas de cortesías.
— ¿Me puedes explicar en qué estás pensando? —respondió la voz al otro lado.
— Depende de qué parte le molesta hoy.
— No te hagas el gracioso. Sé perfectamente que no estás en Corea, que dejaste la empresa colgada con la excusa de que tu omega está de cumpleaños. Qué conmovedor —hizo una pausa, con sarcasmo—. Jugando al esposo devoto.
Taehyung apretó los dientes y no contestó enseguida.
— Le repito —dijo al fin—: mi vida personal no es de su interés, madre.
— No es de mi interés, es de interés público —su tono subió, tan gélido como autoritario—. Gastándote los millones de la familia, abandonando tu puesto, desapareciendo sin avisar. ¿Ni siquiera pensabas en decirnos? ¿A quién dejaste a cargo? Dime.
— Esos millones son míos —su voz bajó—. Mi trabajo, mi esfuerzo, mis años de aguantar en esta empresa. He sido el único que ha mantenido el apellido limpio, y aún así soy el que recibe los reclamos.
— No me cambies de tema, Taehyung.
— ¿Y por qué no? —rió sin humor—. ¿Por qué no va y le dice algo a Daehyung? Que se gasta fortunas en modelos. O a Ryon, que tiene departamentos para sus amantes y se da el lujo de viajar con ellos. Si quiere preocuparse por algo público, empiece por ahí. Si no lo recuerda, también tiene nietos, nietos que no hacen nada por la vida y sus hijos llenando vacíos con dinero. Típico de esta familia, ¿No?
— No te atrevas a hablar así de tus hermanos.
— ¿Ah, no? —replicó con ironía—. ¿Y qué va a hacer? ¿Desheredarme otra vez? —se inclinó sobre la barandilla con los nudillos blancos—. Le guste o no, soy el único que no necesita el dinero de la familia para vivir.
— Y sin embargo lo usas para mantener a un omega sin apellido, sin modales y sin clase.
Taehyung se quedó helado.
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housewife. tk
FanfictionJungkook, un joven omega criado en una familia que valora las antiguas tradiciones, ha sido preparado toda su vida para ser el compañero ideal de un alfa. Su destino está sellado: convertirse en un esposo sumiso, ejemplar y dedicado, capaz de asegur...
