Cuarenta.

5.7K 296 267
                                        

Después de varios días en los cuales Taehyung y Jungkook trataron de fortalecer su lazo y hablar abiertamente del tema de un bebé, todo parecía haber vuelto a la normalidad y ahora, Jungkook se encontraba en la cocina, preparando bocadillos con la ayuda de Haneul, quien al ver que el omega se encontraba solo, le ofreció de su ayuda para hacerle compañía y charlar un poco.

— A ver, Kook, este queso es muy bueno. Hagamos algo con él —dijo Haneul mientras revisaba el refrigerador, encontrándose con un queso entero que parecía olvidado en la parte de las verduras.

— ¿Cuál? —preguntó Jungkook, acercándose también al refrigerador con curiosidad, porque ni siquiera recordaba que tenían quesos ahí.

— Este, Kook. Es Camembert —Haneul sacó el queso y se lo mostró al omega menor, que frunció el ceño al mirarlo con confusión.

Haneul rio al ver su cara.

— No te preocupes, yo te ayudo. Será algo rápido, confía en mí.

— ¿Seguro? —Jungkook seguía mirando el queso con duda, ¿Qué podía hacer con el?—. Es que ni recordaba que teníamos quesos aquí. Además, no se me ocurre otra cosa que hacer una tabla de quesos y no creo que sea muy... ya sabes... siento que voy a parecer muy exagerado si les invito eso —dijo, girándose un poco para reírse a causa de los nervios.

Había invitado a Yugyeom y Ara a su casa con el fin de avanzar en un proyecto escolar. Estaba emocionado de recibir a sus nuevos amigos, pero también muy nervioso pensando en qué podría ofrecerles para hacerlos sentir cómodos.

— ¿Exagerado? ¿Por qué? —preguntó Haneul, agachándose para buscar en las estanterías inferiores—. Por favor, ¿Podrías darme la charola para el horno?

Jungkook asintió y fue hasta el otro extremo de la cocina a buscar una charola no muy grande.

— Es que... no sé. No quiero lucir como que los invité solo para presumir —confesó, dejando la charola sobre la barra.

Al encontrar la especia que necesitaba y la miel, Haneul se levantó, lo dejó todo sobre la encimera y miró a Jungkook fingiendo seriedad.

Jungkook se asustó, temiendo haber dicho algo malo, pero la expresión seria de Haneul rápidamente se convirtió en una sonrisa y luego en una carcajada alta que hizo a Jungkook relajarse al instante y también empezar a reírse, aunque sin entender del todo el motivo.

— ¿Qué? ¿Por qué te ríes? —preguntó, dejando de reír.

— ¿Tú, presumir? —dijo Haneul, acercándose para tomarle de las mejillas y apretarlas, provocándole un quejido a Jungkook—. Kook, en absoluto, eres un amor. Me parece lindo que invites a tus amigos a casa y quieras hacer algo para ellos. Créeme, hagas lo que hagas, si ellos de verdad son tus amigos, no te van a criticar ni van a pensar en eso porque lo estás haciendo de corazón y sin segundas intenciones. De verdad, tranquilo, Kook.

Al finalizar, Haneul le regaló una sonrisa y le tocó la nariz, moviéndose de nuevo en la cocina mientras buscaba otra cosa.

— ¿De verdad?

— Sí, Kook. En caso de que ellos no conozcan algo, tú puedes explicarles tranquilamente.

— Eso espero porque yo estoy igual de perdido.

Haneul rio regresando hasta él y le palmeó en el hombro al pasar de largo.

— Tranquilo, Kook. No estás perdido, yo siento que cada vez sabes más —mencionó, casi con una segunda intención que pasó desapercibida para Jungkook.

— ¿Tú crees? ¿Crees que ya soy parte de este círculo?

Haneul lo miró y luego volvió a lo que estaba preparando, girándose para encender el horno y precalentarlo.

housewife. tkHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora