-¿Mmm? -King abrió sus ojos, mirando a su alrededor confundido.
Hace tan solo un instante había entregado su vida para defender a los que ama, y ahora se encontraba en un lugar lleno de oscuridad.
¿Acaso había muerto de nuevo? Lo suponía por la falta de reacción del entorno, y aún más recordando las circunstancias anteriores. Se sintió fatal por haber dejado así a sus amigos, a Elizabeth, a su rubio; pero por otro lado, se sintió tranquilo, esperando que su sacrificio haya valido la pena para que ganaran la batalla y vivieran una vida próspera.
-Me pregunto cómo habrá terminado todo... -se preguntó, pero al instante sonrió con confianza- Da igual, confío en Meliodas, se que el será capaz de ganarle a Hendrickson junto a los demás.
Empezó a hablar con alegría, pero su voz fue poco a poco bajando su tono.
-Aunque... -miro de nuevo el espacio que lo rodeaba- Eso significa que ya no podré verlo nunca más... no podré abrazarlo... No podré... Dios...
Se arrodilló, y al hacerlo el suelo bajo sus pies retumbó, como quien se arrodilla en una superficie con agua.
-La sola idea de no verlo de nuevo... duele mucho... -presiono su pecho, sin poder evitar que las lágrimas saliesen- Pero aún así... Supongo que así se siente... saber que hiciste lo correcto, aún a costa de tu propia vida...
-Eso es porque finalmente apreciaste lo que se te dió, y no lo tiraste todo a perder -hablo una voz que hacía tiempo no escuchaba, y que hizo parpadear a King de la sorpresa.
Para su consternación, al hacerlo, el ambiente cambio a un prado con flores y vegetación en todas las direcciones, un ambiente que también se le hacia conocido.
-Acaso esto es... ¡No puede ser! -se levanto con rapidez y se dió la vuelta, confirmando sus sospechas- ¡Es el árbol sagrado, estoy de vuelta a cuando...!
Quiso seguir caminando, entrar en el árbol para saber que le tenía que transmitir, ¿tal vez decepción? No lo sabía, pero tenía curiosidad. Aunque cuando tuvo el impulso se detuvo, ya que escucho pisadas detrás de él que lo hicieron tensarse.
-Veo que has crecido mucho, amor...
-Hermano, en verdad has cambiado tal y como dijo mamá -la otra persona le habló, teniendo un tono bastante inocente- Aunque aún así sigues siendo tu, hermanote.
-... -el cuerpo de King nunca había estado tan tenso como en ese momento. Empezó a respirar con agitación, sintiendo como sus pulmones le fallaban. Agarrando fuerzas de quién sabe dónde, volteo de nuevo, dándole la espalda al árbol, y viendo entre esas hermosas flores a dos personas cuyo rostro olvidó con el tiempo, pero con voces que jamás salieron de su corazón- Ma-ma... Mamá... Hermano...
-Hola, hijo... -la mujer se acercó con lentitud, tomando al niño de la mano- Estás muy cambiado, pero sigues teniendo la misma aura de siempre... ¿Cómo has estado?
-¡Mamá! -King no pudo evitarlo, y se lanzó a abrazar a ambas personas, haciendo que cayeran sobre las flores- Mamá, hermano... los he extrañado mucho... no tienen idea de cuánto... n-no puedo creer que estén aquí, t-tengo tantas cosas que contarles que...
La mujer sonrió con ternura, y el niño rio por la actitud del chico.
-¡Tenemos tiempo hermano, cuéntanos!
King asintió feliz, limpiando con su manga sus lágrimas, e intentando calmarse por un momento. Ambas personas frente a él no dijeron nada, esperando que se pudiera calmar a su ritmo.
Cuando lo hizo, no hubo quien lo detuviera de contar sus aventuras. Una ventaja de ser un hada es su fuerte memoria para recordar cosas que sucedieron, por lo que no se ahorro muchos detalles, contándoles todo lo que había vivido desde que terminó su anterior vida. A palabras del hada sintió que pasaron horas.
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Reencarnado en King (Yaoi)
Fanfiction¿Crees en las reencarnaciones? Puede sonar una pregunta algo tabú, y más si quizás eres de una cierta religión. Para mí, la respuesta era más que obvia: Es imposible reencarnar después de morir. Sin embargo, después de vivirlo en carne propia, no c...
