CAP 11 T3

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-No entiendo... ¿Por qué no recuerdo nada...? Si tan solo recordara, si tan solo supiera controlar mis sentimientos... No me sentiría de esta manera... Duele mucho...

Una princesa algo decaída estaba en el bosque fuera de la taberna, sentada a los pies de un árbol e intentando poner todos sus pensamientos en orden, algo que parecía no tener efecto.

-Primero la señorita Liz... -susurro, recordando lo que le contó Barzard sobre aquella chica que a palabras del hombre mayor, se parecía mucho a ella- Ahora se supone que ya conozco al señor Meliodas y al señor Harlequin desde mi infancia... Y también las palabras del señor Gowther... Odio este sentimiento... Se que está mal que sienta esto por el señor Meliodas, pero no puedo evitarlo... También me gustaría que me amase... Es tan abrumador...

Los pequeños susurros fueron convirtiéndose en sollozos ahogados por sus manos. La emociones del día y desde lo que llevaba conociendo al pecado de la ira empezaron a salir sin poder ser detenidas. Sabía que eran sentimientos inútiles, y sabía aún más que si su maestro la viera en ese estado estaría muy decepcionado, pero se sentía débil en ese momento, se sentía vulnerable.

-¿Amar a alguien... Tiene que ser tan feo...?

-No necesariamente...

-¡...!

La peliblanca volteo sobresaltada en dirección de aquella voz, una voz que reconocio al momento, pero que por la sorpresa de ser tomada desprevenida inevitablemente la hizo levantarse al instante.

-Se-señor Gowther... -susurro la chica, intentando por todas las maneras posibles limpiar sus lágrimas- No lo escuché llegar, ¿Que hace fuera de la taberna?

-Yo si escuché todo lo que dijiste, princesa, y tengo curiosidad

-¿Curiosidad?

-Si, yo no puedo sentir nada, sin embargo... Tus sentimientos son muy peculiares, ya que por más dolor que sientas siempre intentas aparentar que estás bien -el chico aseguro sus lentes en su lugar, dando unos segundos a Elizabeth para seguirle el ritmo en la conversación- No sé si a King le guste la idea, así que por eso te lo preguntaré a ti, princesa.

-Y-yo...

-¿Quisieras que el capitán te amase como lo hace con King?

-... -durante unos segundos, ninguno de los dos dijo palabra alguna- ¿De que habla?

-Me gustaría examinar que ocurriría si King es quien se encuentra en tu situación y viceversa. Se supone que no debería usar mis poderes mágicos en algo que lo incumba, pero creo que esta es una buena ocasión para intentar descubrir los sentimientos -el pecado alzó su vista al cielo, notando el brillo de las estrellas en el mismo- Solo será temporal, así ninguno saldrá afectado por esto, y tú puedes saber que se siente ser feliz.

-...

-Si la idea no te parece bien entonces no pasa nada, pero si cambias de opinión puedes avisarme, estaré en la taberna a partir de ahora -luego de decir eso el de lentes empezó a caminar en dirección contraria a la princesa.

-Lo siento... -susurro por lo bajo, apretando sus puños con rabia- Pero por más tentadora que parezca la idea, mis convicciones no cambiarán, señor Gowther.

-... -el muchacho no detuvo su andar, siguiendo su camino hasta la taberna- Veremos cuánto tarda en ayudarme con mi experimento, que divertido es descubrir sobre las emociones.

***

-¡King, despierta, ocurrió algo!

-¿Q-que? -un hada somnolienta empezo a despertarse con pereza, ignorando el hecho de ver a su novio tan exaltado por quien sabe que razón- Buenos días... ¿Que ocurrió?

Reencarnado en King (Yaoi)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora