Ángel no pudo dormir más después de ser regresado a su casa, el sedante de ALID le había dado un sueño relativamente reparador, así que aprovechó el tiempo para terminar la página de su diario que había quedado incompleta, la terminó escribiendo lo siguiente:
¿Cuántos humanos, dioses y demás cosas me van a elegir para algo de vital importancia para el planeta después de contarme historias del pasado?
Es que es impresionante lo que me ha pasado en tan solo dos semanas. Sigo opinando que es muy cliché.
Al menos ya sé casi con certeza lo que hace Ada cuando me lo pregunto.
Pero lo que me aterra de verdad es qué pensará mi mamá sobre mi nuevo «trabajo»
Pasado un rato, Ángel se decidió a contarle lo sucedido a sus padres. Primero, se lo comunicó a su padre, el Doctor Luna. Él reaccionó bien, su mente abierta de científico lo llevó a aceptar casi de inmediato. En cambio la madre reaccionó peor que la primera vez.
—¡No! —dijo furiosa—. ¡Ni creas que voy a permitir semejante cosa!
—Mamá, por favor, es mi deber como el protector de la Tierra, esta tarea me la asignaron los mismos dioses.
—¡Que vengan esos dioses a decírmelo a la cara!, ¡y también el jefe de esa organización ALID o lo que sea! ¡En tanto vivas en esta casa no voy a permitir que...
En ese momento, un sonido interrumpió la discusión, parecía un tono de llamada, era el dispositivo que le habían entregado a Ángel la noche anterior.
—¿Hola? —dijo nuestro héroe acercando el comunicador a su boca.
—Ángel, soy yo —dijo la voz del Jefe resonando a través del aparato—. Mas vale que estés listo, porque tu primera misión ha sido asignada. Deberás abordar el transporte que llegará a tu casa en aproximadamente... Justo ahora. Una ves que lo hayas hecho, el piloto te dará los detalles.
—Cuente conmigo, Jefe.
—Perfecto. Te deseo suerte.
Unos instantes después, comenzó a sonar un ruido, como el motor de un auto, pero algo diferente.
—Ángel. ¡No te atrevas ni a pensarlo!
Nuestro héroe no dudó en salir corriendo para abordar su transporte, como era de esperarse su madre fue tras él. Cuando Ángel abrió la puerta y salió al patio, pudo ver que frente a su casa estaba estacionado un automóvil con un diseño muy futurista, de color blanco con detalles azules. Acto seguido la puerta correspondiente al copiloto se abrió hacia arriba, el interior se asemejaba más a la cabina de un avión pequeño que a la de cualquier auto; sin embargo, todo
esto no logró impresionar a Ángel tanto como el, o mejor dicho, la piloto.
—¿Acaso creías que te dejaría toda la diversión? —dijo Ada sarcásticamente—. Que te quede claro que no por tener poderes vas a opacarme.
Ángel se puso bastante nervioso, no sabía que decir, por lo que se limitó a correr hacia el auto y ubicar su lugar en el asiento del copiloto.
—¡Ángel, ¡¡vuelve aquí en este instante!! —ordenó su madre desde la puerta.
—¡Acelera, Ada!
—Eso quería oir.
Con estas palabras, arrancó el auto y se alejó a una increíble velocidad, pero no fue por la carretera, sino que giró, fue hacia un terreno baldío y aceleró más.
—Ada, no cuestiono tus habilidades al volante, ¡pero frena esta cosa o nos matarás!
—Tranquilo, ¡yo sé lo que hago!
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Angel the Cat: Dioses y Monstruos
FantasyDurante miles de años, la Tierra fue gobernada por los dioses, seres poderosos que dieron vida a todas las criaturas imaginables. Esto cambió cuando el ataque de un invencible monstruo obligó a los dioses a sacrificarse para poder sellarlo en el núc...
