Capítulo XXVI. La Mente

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Windrake volaba a toda velocidad atravesando el océano en medio de una tormenta, cargando en su lomo al único hombre que podía salvar a Ángel.

El Maestro Shen.

Él había mostrado unas capacidades intelectuales y psico motrices sorprendentes desde su nacimiento, gracias a haber heredado el tesoro sagrado de su familia, el cual llamaban La Piedra del Ojo.

Desde temprana edad mostró interés por las artes marciales, así que fue entrenado para ser el mejor guerrero en la historia. Su entrenamiento fue implacable, y gracias al su increíble poder cerebral, fue capaz de dominar sus habilidades de lucha de forma impecable a una edad muy temprana, así como también, sus poderes psíquicos comenzaban a manifestarse.

Fue a la edad de quince años cuando se enfrentó a un SS por primera vez.

Un SS que estaba en busca de la piedra que daba a Shen su poder.

Uno de los últimos sabuesos del infierno, un lobo solitario del cual no quedó ni el recuerdo luego de enfrentarse al joven luchador. Había desarrollado sus capacidades telequinéticas y telepáticas a un punto en el que el demonio no tuvo ninguna oportunidad; pero cabe destacar que los únicos capaces de convertirse en humo son los Tres Hellhounds, los demás de su raza carecían de dicha habilidad, incluyendo al desafortunado Tetranium.

Gracias a Shen, son tres Hellhounds, no cuatro.

Fue ese día en el que ALID lo encontró, y tras enterarse de que había eliminado solo a un SS, lo reclutaron.

Llamado como el SS Psi, Shen fue entrenado por la organización y se convirtió en el mejor y más poderoso agente, quien entrenaría a la segunda mejor años después, y al más poderoso que alguna vez existiría aún más tiempo después.

Y ahora, siete años después de su primera batalla, él debía salvar la vida de aquel agente más poderoso. Para Shen, más que un discípulo, Ángel era un compañero.

-Y la esperanza de este mundo... -pensó el maestro mientras Windrake se sumergía en el agitado océano protegido por una burbuja de viento.

El luminoso Templo de la Mente se hizo visible, y al encuentro de ambos guerreros surgió la inmensa bestia acuática, Mariner el Maremoto, guardián de la Gema de Horus.

Su colosal tamaño le permitió encarar rápidamente al dúo. Al notar la expresión preocupada de su amigo, procedió a indagar.

-Windrake, ¿Qué sucede?

-No tenemos mucho tiempo, Mariner -comenzó con un tono serio-, así que lo resumiré. Mercurian despertó y nos atacó. Ángel fue poseído por él, y lo único que puede salvarlo es el poder de la Gema de Horus.

-Ya comprendo, sin dudas es algo terrible. ¡No perdamos tiempo y...

-Y hagamos el juicio -interrumpió Shen desafiante.

-Joven Shen, ¿qué está diciendo? ¡No podemos perder más tiempo valioso!

-Así es. Te puedo entregar la gema si es necesario.

-No puedo hacer eso. El poder no es algo que simplemente se regala... Y aún si la situación amertita regalarlo, por el poder se debe luchar. No me sentiré en paz si no me demuestro a mí mismo que lo merezco.

-Como quieras. -dijo Mariner suspirando-. ¡Pero hay que actuar ya!

Acto seguido, los ojos de la bestia del agua se iluminaron en color azul, y una plataforma de agua se formó por toda el área, para luego ser cubierta por una cúpula.

El agua resplandecía y Shen podía moverse y respirar con total normalidad, así como caminar por la plataforma sin problemas.

Mariner, por su parte, también podía respirar y nadar perfectamente.

Angel the Cat: Dioses y MonstruosHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora