-Estamos arribando. -dijo Shen para anunciar la llegada de nuestros héroes a su destino.
-¿Qué? ¿Ya llegamos? -dijo Ángel después de despertar de la siesta que había tomado durante el vuelo.
-Así es, prepárense todos para el aterrizaje.
-Espera, Shen. ¿Cómo aterrizarás en medio de todos éstos árboles?
--Estamos arribando. -dijo Shen para anunciar la llegada de nuestros héroes a su destino.
-¿Qué? ¿Ya llegamos? -dijo Ángel después de despertar de la siesta que había tomado durante el vuelo.
-Así Ada mirando por la ventana.
-Así -contestó Shen a secas, a la vez que presionaba un botón, el cual replegó las alas del auto, dejando que fuera bajado lentamente por una corriente de aire que provenía de su parte inferior, hasta que finalmente tocó el suelo.
-Desciendan todos -ordenó Shen.
De este modo, todo el grupo bajó del auto, quedándose de pie en medio de los árboles, y los sonidos del viento y los animales.
-Ahora, ¿hacia dónde debemos ir?
-preguntó Ángel.
-Según la triangulación que realicé, el punto más profundo de la jungla debe estar a unos tres kilómetros de aquí -dijo Shen señalando el norte.
-Entonces, ¡en marcha! -dijo Ada.
-Hey, ¡yo iba a decir eso! -respondió Ángel.
-Pues que lento -dijo ella sarcásticamente.
Así, nuestros héroes comenzaron la marcha. Ángel y Shen corrían a la par, mientras Ada los seguía de cerca con ayuda de las corrientes de Windrake, quien volaba por sobre todo el grupo, escoltándolo.
Mientras tanto, en otro punto de la misma jungla.
-Aquí están las huellas de Carbonix, hermano.
-Y yo puedo sentir su olor.
-Ya estamos cerca... Pronto esos humanos verán lo que pasa cuando alguien se mete con los Doce Apóstoles.
Y de regreso con nuestros héroes, después de un tiempo corriendo llegaron al lugar que había sido estimado por Shen; sin embargo, al situarse en la coordenada exacta, no se toparon con nada más que con una selva que no dejaba de extenderse.
-Windrake -dijo Ada al percatarse de la situación-. ¿Puedes volar sobre los árboles a ver si detectas algo?
-A la orden, Maestra.
-respondió él, obedeciendo al instante; sin embargo, al elevarse por sobre el dosel de la jungla, tan solo vió más y más árboles, que seguían extendiéndose hasta donde alcanzaba la vista.
-¿Ves algo? -preguntó Ada.
-Negativo, Maestra, solo más y más jungla -contestó Windrake mientras bajaba de nuevo.
-Shen, ¿seguro que tus coordenadas son correctas? -dijo Ángel un tanto desconfiado.
-Totalmente.
-El joven Shen tiene razón, puedo sentir la presencia de
Golinder -dijo Windrake cerrando los ojos.
-¿Dónde, Windrake? -le cuestionó Ada.
-Justo aquí, no lo entiendo.
Después de meditarlo por unos momentos, el dragón dió con la respuesta.
-¡Lo tengo! ¡Ángel, párate ahí!
-¿Y por qué voy a obedecerte?
-Si prefieres que el Mal Encarnado resucite y acabe con toda la vida en la Tierra y con la Tierra misma...
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Angel the Cat: Dioses y Monstruos
FantasyDurante miles de años, la Tierra fue gobernada por los dioses, seres poderosos que dieron vida a todas las criaturas imaginables. Esto cambió cuando el ataque de un invencible monstruo obligó a los dioses a sacrificarse para poder sellarlo en el núc...
