Luego de haberse enfrentado contra Ada en un duelo que no logró más que causar más destrozos en la ciudad, Leona, mejor conocida como Tigress Mask, acabó entrando a la organización ALID.
El cómo pasó fue simple: se negaba rotundamente a despegarse de Ángel a menos que le enseñara el secreto de su fuerza, sin importarle que hubiera reiterado hasta el cansancio que su poder era algo que no se podía enseñar de ninguna manera.
El punto es que lo siguió hasta la organización, en donde el Jefe la vió como alguien que podía resultar útil, por lo que la agregó a las filas.
Cabe mencionar que quedó registrada como el SS 4213: Tigress.
Tampoco perdió la oportunidad de aplicarle varias pruebas y experimentos, pero no pudo determinar el origen de su fuerza ni de sus peculiares partes felinas.
Transcurrieron unos cuantos días de calma, hasta que otro punto rojo en el mapa comenzó a movilizarse.
Aquella luz parpadeante marcaba los montes del Himalaya, en donde había despertado el Súper-SS 06: Blizzard.
El equipo completo fue enviado a detenerlo, con una nueva integrante de por medio.
Con la ayuda del Aeromóvil, nuestros héroes se dirigieron hacia el lugar, pero no podía llevarlos hasta la cima de la montaña, por lo que continuaron durante un rato a pie, podrían haber volado, pero ni Shen ni Leona eran capaces de hacerlo.
El viento resoplaba con fuerza helando hasta los huesos, y la presencia de la nieve dificultaba el avance.
—¿Que no te da frío con ese trajesito, orejuda? —preguntó Ada a Tigress Mask.
—Yo nunca tengo frío —respondió a pesar de que caminaba abrazándose a si misma—. Yo soy la que debería preguntar eso, ricitos de oro.
—Al menos no soy un fenómeno con partes de animal.
—¡Ahora sí sacaste boleto!
—Quietas —ordenó Shen a la par que usaba su telequinésis para detenar a ambas—. Percibo algo.
—Yo también. —continuó Windrake.
—¿Qué cosa? —preguntó Ángel.
—No lo sé... Pero está por todo el lugar —afirmó Shen cerrando sus ojos para concentrarse—. Será mejor separarse para cubrir más terreno. Leona, vienes conmigo. Windrake y Ada, vayan con Ángel.
—Me parece bien —dijeron al unísono Ada y Tigress Mask a la par que se separaban de un salto para acercarse a su respectivo equipo.
—Volveré pronto, querido —dijo la pelirroja guiñando un ojo a Ángel antes de alejarse junto con Shen.
—Me lo agradeces luego. —dijo este último telepáticamente en la mente de Ángel.
Los tres comenzaron a avanzar por la helada tierra. El viento no tardó en comenzar a soplar con más fuerza, dificultando dicho avance.
Nuestros héroes se detuvieron al llegar a una cornisa que parecía ser el final del monte. Desde ella se podía apreciar una vista increíble, tanto que se quedaron ahí por un tiempo admirando en silencio.
Silencio que Ada rompió.
—¿No es irónico, Ángel? Viajamos a todos los lugares posibles, y nunca tenemos tiempo de tener vistas como estas.
—Es verdad... Es la primera vez que tengo una vista así.
En ese momento, el corazón de Ángel comenzó a latir con más fuerza.
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Angel the Cat: Dioses y Monstruos
FantasiaDurante miles de años, la Tierra fue gobernada por los dioses, seres poderosos que dieron vida a todas las criaturas imaginables. Esto cambió cuando el ataque de un invencible monstruo obligó a los dioses a sacrificarse para poder sellarlo en el núc...
