—¡¿Qué demonios es ese monstruo?! —preguntó Ángel mientras el Aeromóvil seguía estremecíendose.
—¡No puede ser otro que uno de los Doce Apóstoles! —dijo Windrake.
—¡Shen, haz algo! —gritó Ada desesperada.
A esto, Shen respondió maniobrando el Aeromóvil como si aún se encontrara volando, con esta serie de movimientos, logró evadir las enormes fauces, que bien pudieron haberse tragado al Aeromóvil de un solo bocado. Sin embargo, la alegría duró poco, ya que el auto fue atrapado por una gigantesca mano con tres alargados dedos, unidos por una membrana similar a la de las aves acuáticas, sólo que eran tan largos que lo envolvían sin dificultad alguna.
—¡Maldición!, ¡nos atrapó! —dijo
Ángel mientras el auto era movido por la gigantesca mano hacia las fauces de aquella criatura.
—¡¿Qué vamos a hacer ahora?!
—gritó Ada aún más desesperada.
—No podemos hacer nada, el auto no está equipado para una batalla —dijo Shen, manteniéndose calmado a pesar de todo.
—Que los dioses nos amparen.
—pensó Windrake como si rezara.
El auto estaba a punto de ser engullido por el monstruoso ser, cuando, de repente, y como si las plegarias del pequeño dragón hubieran sido escuchadas, el SS soltó el Aeromóvil mientras era embestido por otra criatura de su mismo calibre, un ser que portaba una armadura acorde a su tamaño, y que tenía unos dedos no tan largos, y una forma que recordaba a las legendarias serpientes marinas. Aquella criatura misteriosa miró por la ventana del Aeromóvil con su enorme ojo y exclamó:
—¡Windrake! ¡Menos mal que estás bien!
—¡Gracias por salvarnos, amigo mío!
En ese momento, el reencuentro fue interrumpido por el golpe de una enorme cola similar a la de una ballena, que impactó en la cabeza a quien había salvado a nuestros héroes, haciendo que el auto se estremeciera una vez más.
—¡Mariner! —gritó Windrake desde el interior del auto, mientras veía como su amigo comenzaba a forcejear con el otro monstruo, del cual recién se podía notar su tamaño completo, que era un tanto superior al de Mariner
—. ¡Tenemos que ayudarlo!
—No podremos, Windrake, el Aeromóvil no está equipado para luchar. —respondió Ada con impotencia.
—¡Él es mi amigo! ¡No puedo dejarlo solo!
—¡No puedes respirar bajo el agua, y aunque pudieras la presión te aplastaría como a una lata!
—Maldita sea...
Windrake solo podía mirar impotente mientras Mariner y el SS intercambiaban golpes, el bueno estaba en clara desventaja, hasta que, de pronto.
—Iré yo —irrumpió Shen.
—¡¿Qué?! —respondió el resto del grupo en simultáneo.
—Puedo hacerlo. Usaré mis poderes para crear una barrera protectora alrededor de mi cuerpo, si logro soportar el tiempo suficiente, podré ayudar a tu amigo.
—¿Estás seguro de que funcionará?
—le cuestionó Ada insegura.
—No, pero no lo sabré si no lo intento. Toma los controles, Ada.
—¡Yo te acompañaré! —dijo Ángel repentinamente—. ¡Haré lo mismo con mi fuego azul para soportar la presión!
—¡¿Están locos?! —exclamó Ada—.
Aunque funcione, ¿como resolverán el problema del aire?
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Angel the Cat: Dioses y Monstruos
FantasyDurante miles de años, la Tierra fue gobernada por los dioses, seres poderosos que dieron vida a todas las criaturas imaginables. Esto cambió cuando el ataque de un invencible monstruo obligó a los dioses a sacrificarse para poder sellarlo en el núc...
