Al llegar el alba, nos levantamos llenos de ánimos, decididos a encontrar a mi hermano. A Dark no pareció molestarle la idea.
Pero ni bien transcurridas unas horas, un demonio atacó la aldea.
Todos los aldeanos corrieron a refugiarse mientras nosotros nos quedamos a luchar.
Ese ser, de forma humanoide con alas de murciélago era muy poderoso, tanto que a Dark le costaba pelear contra él. Hitomi tuvo, por primera vez, que ayudarlo en la lucha.
Eso lo desencadenó todo.
Gracias a la armadura y a su Reflejo Fulminante, pudimos vencer. Con el demonio muerto, la gente salió para celebrar nuestra victoria... Todos celebraban menos Dark.
Él estaba de pie cabizbajo de manera que su largo cabello le cubría los ojos. Duró así unos segundos, hasta que una sonrisa se dibujó en su rostro.
Una sonrisa diabólica llena de maldad.
En ese momento, una enloquecida risa que compartía esas mismas características estalló desde su boca.
(...)
Justo en el instante en que el demonio murió, comencé a sentir como los poderes del Báculo de la Cobra se incrementaban de golpe.
Traté de resistir, pero pude sentir como poco a poco iba perdiendo el control de mi cuerpo. De repente pasé a ser un simple espectador que observaba desde adentro como mi cuerpo era controlado por otra mente. Una mente que comenzó a reír como un psicópata al ver la Armadura de Bastet
Se trataba de Seth, ¿cierto?
En efecto.
(...)
-No cabe duda... -comenzó a decir, con una voz muy diferente a la suya-. Esa es la Armadura de Bastet...
-Dark... ¿Estás bien? -preguntó Hitomi preocupada.
-Si la utilizo, definitivamente podré salir de éste lugar... -dijo Dark mientras levantaba su mano libre, para luego transformarla-. ¡Entrégamela!
Al exclamar dicha orden, lanzó un zarpazo que no alcanzó a Hitomi sólo porque logré quitatla a tiempo.
-Dark... ¿Por qué?
-¡Entrégamela!
En ese momento reveló sus ojos. Eran completamente rojos. Levantó una de sus manos y lanzó sus cadenas. Yo utilicé mi escudo de viento para protegernos a los dos.
-Maestra, ¡Él está poseído! ¡Algún demonio lo está controlando!
-¡Tengo que ayudarlo! -exclamó ella sujetando un pergamino-. ¡Espíritu maligno, aléjate de él!
El pergamino se quemó envuelto por una llama negra antes de siquiera poder tocarlo.
-Si no me la das por las buenas...
Como si sus palabras asustaran a la misma tierra, comenzó a temblar de forma que todas las casas de la pequeña aldea empezaron a derrumbarse mientras los aldeanos corrían despavoridos hacia el bosque.
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Angel the Cat: Dioses y Monstruos
FantasiaDurante miles de años, la Tierra fue gobernada por los dioses, seres poderosos que dieron vida a todas las criaturas imaginables. Esto cambió cuando el ataque de un invencible monstruo obligó a los dioses a sacrificarse para poder sellarlo en el núc...
