catorce

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Entramos al local, en el cual había bastante gente, y busqué con mi mirada a Matt, no lo podía divisar con la gente que había.

-Allí está. -Dijo Justin señalando un mesa al fondo y caminamos hasta allí.

-Justin, amigo. -Dijo Matt cuando lo vio a Justin y se levantó. Justin me soltó y se dieron esos típicos abrazos de hombres. -Hola nuevamente Paris. -Dijo cuando se separó de Justin y besó mi mejilla.

-Hola Matt. -Sonreí y miré a Justin, quien tenía el ceño fruncido.

-Tranquilo Bieber, no te la quitaré, estoy casado. -Dijo y levantó su mano izquierda.

-No dejaría que lo hicieras. -Dijo Justin encogiéndose de hombros y me estremecí.

-Estoy aquí. -Dije incómoda. A veces no me gustaba la bipolaridad de Justin.

-Eso lo sabemos. -Dijo Justin y me quiñó un ojo.

Justin tomó una silla y la corrió para que me sentara, una vez que lo hice le agradecí y se sentó él a mi lado. Matt se sentó en frente nuestro y nos sonrió.

-¿Pedirán algo para tomar? -Preguntó.

-No, no tengo hambr...

-Sí, ella pedirá algo. -Dijo Justin cortándome.

-¿Por qué? -Pregunté frunciendo el ceño.

-Porque sí, comerás. -Dijo y bufé.

Matt le hizo una seña al mesero para que viniera y cuando llegó con una libreta entre sus manos, Justin pidió lo que él comería yo, luego pidió Matt y por último yo, pero sólo tomaría un café, realmete no tenía hambre.

-Bien, hablemos sobre tus padres Paris. -Dijo Matt y asentí tensándome.

-Está bien. -Asentí.

-Primero dime por qué se han ido. -Dijo.

-Bien. -Suspiré. -Ellos eran personas muy religiosas, algo que a mi no me importaba, yo no quería ser tan entregada a Dios como ellos. Mis padres querían que yo llegara vírgen al matrimonio, pura como ha llegado mi madre. Pero yo no le hice caso a eso y comencé una relación con alguien a escondidas y luego perdí la virginidad. -Dije avergonzada.

No era lindo estár hablando sobre la virginidad cuando estás al lado de dos hombres.

-¿Y por eso se han ido? -Preguntó.

-Así es. Mi madre se enteró que yo ya no era vírgen y de un día para otro se fueron de la casa. -Respondí. -Me dejaron sola con tan sólo dieciséir años cuidando a mi hermana. -Dije ahora enojada.

-Maldición, que malas personas. -Dijo Matt negando con su cabeza y asentí. -Tranquilamente pueden ir a la cárcel por abandono de persona, ¿Sabías eso? -Preguntó y abrí mis ojos sorprendida.

-¿Hablas en serio? -Pregunté.

-Por supuesto que es cierto. -Dijo Justin metiéndose en la conversación. -Pueden ir a prisión de dos a seis años por abandonar a una persona incapaz de valerse por sí misma, o pueden pagar una multa muy cara.

-Oh por Dios. -Dije sin poder creerlo. Sería genial que ellos pagaran todo lo que me hicieron sufrir tras las rejas.

-Dime como eran ellos. -Dijo Matt y tomé mi bolso para sacar una foto de ellos que tenía.

-Esta es una foto vieja de ellos. Pero supongo que no han cambiado mucho. -Dije entregándosela.

-Bien. Ahora dime sus nombres, edades, fechas de nacimiento y países de origen. Con eso estará todo. -Dijo y asentí emocionada.

Necesitaba encontrarlos urgente, necesito que vean que he podido salir adelante sin ellos, no de una buena manera, pero logré mantener a mi hermana con un techo y con comida, eso era todo lo que importaba.

{...}

Caminaba por el parque junto a Justin un poco más tranquila, sabía que Matt haría un buen trabajo, ese hombre me había transmitido confianza. Miré mi mano entrelazada con la de Justin y sonreí, parecíamos una maldita pareja.

-¿Te emociona encontrar a tus padres? -Preguntó Justin lo miré.

-Sí, pero no para verlos y decirles que los extrañé, sino que verlos y lograr que queden detrás de las rejas. -Dije sonriendo y él asintió.

De repente, Justin paró nuestra caminata y maldició. Se llevó una mano a su cabello nervioso y miró hacia en frente, donde había dos hombres vestidos de negro mirándonos fijamente.

-Tenemos que irnos de aquí. -Dijo Justin y dimos la vuelta rápidamente para caminar.

-¿Qué sucede Justin? -Pregunté asustada.

-Nada que te interese. -Respondió enojado y me siguió arrastrando. El auto estaba a dos calles de aquí.

-Si me interesa Justin, te estás comportando raro y estoy aquí, ahora dímelo.

-Sólo tienes que saber que esos hombres que viste no son para nada buenos. Nada más.

-¿A caso estás metido en la droga? -Pregunté divertida.

-No querrás saberlo Paris. -Respondió y paré mi caminata en shock. -Apúrate o te quedarás aquí.

-Y-yo me q-quedaré aquí. -Tartamudeé sorprendida. No podía creer que él era un maldito narcotraficante.

Él gruñó y me arrastró un poco más hasta que nos metimos a un callejón, al menos estaba iluminado ya que era de día.

-No te explicaré Paris. Y si no sabías es porque sólo tengo sexo contigo, no tienes que saber sobre mi vida privada.

-Si fuera solo sexo, no me estarías ayudando a encontrar a mis padres. -Dije a punto de llorar. Ahora hasta me daba miedo estár con él. Él era un maldito narcotraficante y tenía malas personas que lo seguían.

-Sólo lo hago como una ayuda por el buen sexo que das, no te iluciones. -Respondió y pasó su mano por su cabello frustrado y miró a un lado para ver si los hombres nos seguían.

-Eres un idiota. -Dije y le pegué una cachetada que sonó bastante fuerte.

-Vuelve a hacer eso y no te gustará lo que pasará. -Dijo amenazante y sobó su mejilla.

-Vete Justin. -Dije alejándome de él. -Maldito drogadicto.

-Yo no consumo la droga Paris, sólo la trafico. -Rió de costado y me estremecí.

-Vete Justin, yo a ti no te conozco, no quiero estar involucrada contigo. -Dije y comencé a caminar.

-Ellos ya te vieron, por más que te alejes, corres peligro. -Dijo y paré de golpe mi caminata.

Sentí como mi vista se comenzaba a nublar y mi respiración se aceleraba, pero sólo tomé aire y comencé a caminar nuevamente. Quería llegar a casa y sentirme al menos un poco segura.

-¡Paris, vuelve aquí! -Gritó Justin y sentí como comenzaba a correr hacia mí, por lo que aceleré mis pasos. -¡No te puedes ir sola!

-¡Vete al infierno Justin! -Grité y comencé a correr.

Sentía que en cualquier momento iba a desvanecerme, pero sólo quería estár lejos de él. Nunca me imaginé que todo el dinero que tenía era por traficar droga. Maldición, donde me había metido. Ahora sí que estaba en peligro, sabía que con esa gente no había que meterse, y si ellos buscaban a Justin y me vieron junto a él, eso no sería bueno, para nada bueno.

Seducción y Pecados. ➵ j.bDonde viven las historias. Descúbrelo ahora