Paris's Point of View.
Los días habían pasado, no sé cuantos exactamente, pero sé que se cumplió una semana desde que estoy aquí encerrada. Si, encerrada. Esas personas de mierda que están afuera, mejor conocidos como mis padres y mi hermna, me encerraron en una habitación luego de que me golpearon el día que llegué. Tendría que haber aceptado que alguien me acompañe.
Lo que más me dolía de todo, era que me usaban para prostituirme. Luego de que me encerraron, comenzaron a llegar hombres con muy mal aspecto y me obligaron a tener relaciones sexuales con ellos. Claramente les pagan a los imbéciles de mis padres.
Me siento un maldito asco. Esos hombres eran asquerosos y me obligan a hacer cosas que yo no quiero. Esto me está marcando muchísimo. Sé que yo era algo así como una prostituta, pero nunca dejé que me hagan cosas tan horribles como sexo oral hasta el punto de lastimarme. Quizá es que ya me había acostumbrado al sexo que tenía con Justin.
Sollocé en la cama hecha una bolita y encondí mi rostro. Quería irme de aquí, nunca debí haber venido. Yo sólo quería hundirlos por todo lo que hicieron y ellos están hundiéndome a mí. También quería hacerlo por Scarlett, pero la traicionera está involucrada en todo ésto. Esto me pasa por seguir intentando ser buena hermana.
Me sobresalté al oír que la puerta se abrió y levanté mi cabeza encontrándome con Scarlett sosteniendo un plato de comida en su mano.
-Come. -Ordenó dejando el plato delante mío y tuve una arcada por el olor.
-Esto está podrido. -Dije con asco.
-Al menos es comida, desagradecida. Si no quieres comer no lo hagas, tú morirás desnutrida. -Dijo y salió de la habitación dando un portazo.
-¡Perra! -Grité con todas mis fuerzas haciendo que mi garganta ardiera.
Segundos después me asusté al oír fuertes pisadas fuera del cuarto y me encogí en mi lugar cuando la puerta se abrió de golpe chocando con la pared que había atrás.
-¿¡Qué le has dicho a tu hermana!? -Exclamó el hombre que se hacía llamar padre.
No respondí, en lugar de eso me encogí más y escondí mi rostro. No quería más golpes.
-¡Responde perra! -Gritó y sentí un golpe en mi cuello que me hizo gritar.
-¡Le dije perra! -Grité con todas mis fuerzas harta de la situación. -¡Los odio a todos, te odio a ti! -Lloré.
-Es un sentimiento mutuo, prostituta de cuarta. -Gruñó y jaló mi cabello fuertemente.
Salió de la habitación dando un portazo y me volteé quedando boca arriba. No sabía como huír de aquí, pero necesitaba hacerlo antes de morir por el encierro.
{...}
Uno de los hombres que habían pagado por sexo salió de mi interior y gruñí por el dolor. Ni siquiera había estado bien lubricada.
Lo miré con asco y éste sin pedir permiso me besó. Lo separé rápidamente de mi boca y le di un golpe en la mejilla. El hombre se tocó la zona y me miró frunciendo el ceño.
-Perra. -Escupió y se vistió rápidamente.
Sollocé una vez que salió de la habitación y me coloqué mi ropa interior, la cual ya no estaba limpia. Ahora me sentía el triple de sucia. Tenía semen en mi vagina y mi vientre, y no podía limpiarlo bien. Aquí ni siquiera había un baño. Cuando quería orinar, tenía que gritar y me llevaban hasta el baño cuando se dignaban a hacerme caso.
En la sala se oyeron gritos y seguidamente pasos en el pasillo. Sucedería nuevamente.
Cada vez que trataba mal a un cliente, cosa que pasaba siempre, ellos discutían con mis padres diciéndoles que había sido una atención de mierda, mis padres se enojaban y venían hacia mí para darme baños de agua helada. Pero con eso no harían que yo me comporte bien con esos imbéciles.
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Seducción y Pecados. ➵ j.b
Hayran KurguSus caderas se movían de lado a lado volviendo loco a todos los hombres que la miraban. Pero un hombre en especial, delante de ella, no podía despegar los ojos de su cuerpo. Lo estaba seduciendo, lo estaba llevando al cielo, y eso no terminaba bie...