Capítulo 98. Te amé perdiendo mi cordura.

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—¿Estamos listos? -Preguntó Liam al vernos a todos-

Todos respiraron hondo, vigilando desde la camioneta, con un silencio absoluto por unos eternos minutos.

—Ahora. -Da la orden Henrie-

Bajamos de la camioneta menos Chad que se quedó tras el volante, y Alex que se quedó a cuidarle la espalda. Comenzamos a caminar cautelosamente a la estación, cada uno dividiéndose a sus posiciones.

—Es tu turno _______. -Me dijo Nicky-

Me dieron los portafolios, los tres a mi.

—Te estamos viendo desde aquí, tú tranquila. -Dice Zayn al acariciarme el hombro dándome seguridad-

—Todo saldrá bien. -Dice Jacob seguro-

Respiré hondo varias veces y comencé a caminar hacia el estacionamiento lentamente. Por fin paré en un lugar poco visible, regresé la mirada a mis amigos, ellos están atentos a mi, volví a regresar la mirada al frente y nuevamente llené de aire mis pulmones al saber toda la responsabilidad que tengo sobre mi.
Hice lo que tuve que hacer, tardé pocos minutos mientras todos me esperan en sus posiciones.
Salí del estacionamiento con ayuda de Henrie y Louis.

—Todo listo. -Dije finalmente-

—Bien. -Dice por fin Liam-

—Creo que ya no tenemos nada que hacer. -Dice Max aliviado-

Subimos a la camioneta para regresar a Magnium. Todos callados, no sabemos si hemos hecho algún bien o empeorado las cosas, pero ya está hecho, ya no hay vuelta atrás.

—¿Quieres que te regrese a casa?

Lo volteé a ver, claro que él sabe que no he traído carro justamente hoy.

—No gracias Zayn.. -Interrumpe-

—Por favor.

Lo veo con lentitud a los ojos con temor a encontrar sus irresistibles ojos miel haciéndome su mirada, y maldición, su mirada fue sincera como solía ser la cuando éramos novios, ¡No quiero ponerme nostálgica hoy! No con él. Lo vi dudando de mi respuesta.

—Por favor. -Repitió con una ligera sonrisa-

—Está bien Zayn.

Ambos subimos a su deportivo negro, no obstante por mencionar el olor de su loción por todo el carro.

—¿Cómo estás? -Pregunta al dar la curva para salir del estacionamiento-

—Estoy bien. -Respondí segura- ¿Tú cómo estás?

—Bien. -Está atento al manejar- No te notas bien cuando estás cerca de Louis.

—No creí que fuera tan notorio. -Dije con cierto sarcasmo sacándole una sonrisa-

—Y la razón es su linda novia de España ¿No es así?

—Debiste echarle un buen ojo para considerarla linda.

Soltó una risa traviesa dejando un silencio de unos segundos después.

—Louis no tiene la culpa de tu odio hacia ella.

—Eso lo sé. -Dije al recordar a Louis- Creo que no supe cómo manejarlo.

La Criminal.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora