Volteé hacia atrás con rapidez, una camioneta negra con vidrios polarizados a la misma velocidad que nosotros.
—¿Desde dónde? -Pregunté-
—Desde hace unas cuadras.
—¿Y hasta ahorita pensaste en decirme? -Pregunté molesta, Elliot va subiendo la velocidad- Son dos camionetas. -Agarré mi pistola-
—Mierda. -Busca en sus bolsillos y saca su celular- Márcale a Louis. -Me lo desbloquea al dármelo-
Espero a que conteste mientras Elliot viene manejando cada vez más rápido. Antes de que Louis dijera algo, en el momento que se activó la línea hablé. -Necesitamos ayuda, nos vienen siguiendo a Elliot y a mi.
—¿En dónde están? -Pregunta-
—En la calle del gran hospital White, y avanzando al norte.
—¿Cuántos son?
—Dos camionetas, ¿Tú donde estás?
—¡James! -Le gritó al alejarse de la línea- Justo saliendo de Nova, ahorita los alcanzamos, activa la ubicación de Elliot, mientras tanto no paren de manejar. -Cuelga-
—Tenemos mucha gasolina, solo hagamos que éstos imbéciles den vueltas con nosotros. -Me dice al tranquilizarse-
—¿Traes armas en tu carro? -Pregunté en todo caso de que algo saliera mal-
—Atrás hay pequeñas granadas, una pistola y un bate.
—Wow. -Me estiro a la parte de atrás y tomo las pequeñas granadas con cuidado- Una curva en falso y nos haces explotar. -Soltó una risa-
Continuamos manejando alrededor de veinte minutos más, cuando entró una llamada de Louis. -¿Dónde están? -Insistí con desesperación-
—Detrás de las dos camionetas. -Respondió-
—¿Vamos a disparar sin saber quién va dentro? -Pregunté poco convencida de la idea-
—Oh. -Dice tranquilo- Bueno, mejor hay que esperar a que ellos nos maten, ¿No crees Emilia? -Dice sarcástico-
—Elliot, desvíate a la autopista. -Él asintió a mi orden- Síguenos Louis.
Nos desviamos lejos de la ciudad entrando a una carretera poco habitada, Elliot que se puso en el carril de alta para que las camionetas subieran a nuestro alcance, Louis hizo lo mismo en el carril de baja, encerrando a las camionetas para nosotros estar en las esquinas. Cuando lo logramos, disparé en el vidrio del piloto y James hizo lo mismo con la otra camioneta, Louis y yo aventamos una pequeña granada por el mismo vidrio que hemos disparado. Justo cuando lo hicimos, frenamos de golpe mientras las camionetas se siguieron.
—¡Reversa! ¡Reversa! ¡Reversa! -Grité desesperada-
Explotaron las dos, apenas nos ha llegado poco de ello, ha sonado un gran escándalo, creando molestia en los oídos, nos dimos la media vuelta y salimos sin dejar rastro. Louis hizo una señal de que frenáramos más adelante, paramos fuera de una tienda donde ya hay total civilización.
—¿Quién mierda eran ellos? -Preguntó Louis al bajar del carro-
—Te dije que antes de lanzar algo, viéramos quienes era. -Volteé a verlo-
—Cuando rompimos el vidrio logré ver que eran puros hombres. -Dijo James al acercarse-
—Aprendan algo. -Habla Elliot- Jamás salir sin granadas.
—Te lo debo de reconocer. -Dice Louis- Si fue una buena idea, que bueno que estaban juntos... -Calla de repente- Esperen, ¿Qué hacían ustedes dos juntos? -Elliot me volteo a ver como si yo tuviera que responder, maldito.-
—Elliot me llevaba a mi casa. -Respondí indiferente, no le dieron mucha importancia, no despedimos y nos desearon cuidado al regreso, me subí con Elliot al carro nuevamente, comenzó a manejar, deseo en mis adentros que no me diga nada de lo que Louis nos ha preguntado, ¿Por qué no lo hace? A lo mejor no le importó mucho.
—¿Quieres quedarte conmigo esta noche?
Abro mis ojos como bala, este hombre si es directo, y creo que le está funcionando. No sé sus intenciones, no lo conozco, no sé si la mujer de llamada era su novia, o esposa, no sé nada, ¿Qué tal si este es un plan maligno?
—¿Por qué quieres que me quede contigo? -Pregunté, ahora yo quiero ser la de las preguntas nerviosas y directas-
—Para estar más seguros los dos, después de lo que acaba de pasar. -Ajá, si claro muchacho-
"No" habla esa voz, por lo cual obvio tengo que llevarle la contraria, mientras pasa cada minuto a su lado, lo deseo más. -Eres listo. -Le admito- Okey, solo que no tengo ropa.
—De eso no habrá problema.
Me calenté, me dan ganas de mandarle a Jennifer AAAAAAAAAAA, pero no, agarro mi compostura y actúo como si esta oferta llegara a mi todos los días. Platicamos poco en el camino, parece que su mente está en otro lado, habló tan poco que no me dieron ganas de preguntarle al llegar al edificio tan alto que no sabía que vivía en un departamento. Subimos en silencio al último piso, tiene cara de tener el penthouse, y dicho y hecho, aquí vive. Me pide que suba con la luz apagada y siga el pasillo hasta el último cuarto, cuando me adentro él está detrás de mi y enciende la luz. Un cuarto con excelente acomodo, como si fuera de hotel, todo en su lugar, muy minimalista y colores en grises, negros y blancos, está su cama grande en medio, y por supuesto una vista excepcional.
—¿Tienes sed? -Me pregunta atento, antes de responderle ya me alza el vaso de agua frente a mi, no tengo idea de dónde lo sacó, pero respondí con un "gracias". Comenzó a buscar en su cajón algo de ropa. -Tengo esto para que puedas dormir. -Me lo da- Si quieres tú quédate aquí y yo me iré al cuarto de invitados. -Ay no, si me invitó únicamente a dormir, que terrible, le hubiera dicho que no.-
—
Gracias. -Dije al recibirlo con una amable sonrisa, me adentro a su baño. Me pongo una playera negra y unos pants grises, doblé mi ropa para acomodarla en el tocador, no pude evitar oler su playera, que no me dio mucho, detergente quizá.- Listo. -Dije al salir del baño, él está volteado en su buró acomodando algunas cosas, voltea a verme- ¿Qué tal me veo? -Pregunté con gracia al quedarme grande lo que me ha dado-
—Bien. -Dice serio, okey definitivamente no hay esperanza de que suceda algo, o a lo mejor tiene novia insisto- Gracias por esto.
—No hay de qué. -Dice- Aquí no te sucederá nada malo. -Toma su celular del buró junto con lo que parece ser su pijama- Descasa Emilia.
—Descansa Elliot. -Dije y cerró la puerta. En la mañana, el sonido de la molesta alarma de mi celular me despertó, parece que a toda la cuadra también. Me estiré, la puerta sigue cerrada y no escucho a Elliot, me adentré a su baño para poder verme en el espejo. "Vete de aquí", vi a Jonathan, sobresalté tirando las cremas y demás cosas del tocador, mierda, las levanté rápido y me miré al espejo de nuevo, no hay nadie, definitivamente tengo que marcarle a Lauren saliendo de aquí. Sentí la confianza y atrevimiento de meterme de volada a la ducha, me cambié a mi ropa de ayer dejando la pijama que me ha prestado Elliot sobre la cama después de haberla tendido. ¿Qué hago ahora? Jamás me había pasado no follar con un chico pero aún así quedarme a dormir con él, y ni siquiera pensé en hablarle a Jennifer porque sé que el drama más grande vendrá de parte de ella. Abrí la puerta por fin, el pasillo alumbrado se ve muy diferente, piezas de arte con un estilo un poco extraño, piezas con grafiti en ellas y esculturas rarísimas, bajé las escaleras con cautela.
—
Buenos días. -Dice Elliot desde la cocina, sobresalté un poco, me asomé- Te puedo preparar algo para desayunar.
—No, gracias Elliot, será mejor que me vaya. -Dije al acercarme-
—Puedo llevarte a donde necesites. -Por alguna razón no sentí que fuera una buena idea que supiera donde vivo, y ahora no necesité a Jonathan para saberlo. Negué su petición amablemente. —Yo creo que mejor si te llevaré, no es seguro para nadie.
Pasé saliva, no me quedó más que obedecer, en su carro me llevó hasta mi casa, le agradecí con amabilidad y se retiró de aquí dejándome confundida. Al caminar a mi entrada vi al guardaespaldas de Mark en la misma camioneta blindada. —No vayas a decir nada que te mato. Le grito, él sonríe travieso mientras que la vecina caminando a su perro me voltea a ver con terror- Buenos días señora Mullin. -Me adentro, me cambio a ropa limpia y hago la llamada que necesito.-
—¿Y bien? ¿Al menos tu revolcón valió la pena para abandonarme? -Ya sé que debí marcarle antes a mi psicóloga pero Jennifer es mi mejor amiga y puede funcionar de ambas partes-
—No pasó nada. -Dije decepcionada- De repente todo el interés que sentí que tenía en mi, se fue.
—Ahh pero no le hagan caso a la mejor amiga, parece que a veces estoy pintada.
—Tenías razón. -Dije- Es raro, pero ayer algo nos pasó rarísimo por cierto, nos venían siguiendo.
—Júralo, porque a mi también me siguieron, me deshice de ellos gracias a que pasó el tren.
—Oh joder, creo que tiene razón Mark, creo que no están cazando.
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La Criminal.
FanfictionLa vida no se detiene por absolutamente nadie. Es algo que a _______ Miller le costó trabajo entender. No dependas de nadie, tú siempre podrás sola. La vida de ésta joven es algo distinta, ella y sus amigos tienen una vida completamente diferente en...
