Capítulo Treinta y ocho

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Después de ser abandonada por mi primo en mi casa, me pensé más de una vez si subir a casa o no, nunca antes me detenido a contar cuántas escaleras hay no me parecía muy importante. Ahora... no sé qué hacer, subir es un peligro, si me caigo acabo de nuevo en hospital... Tremendo dilema.

-¿Necesitas ayuda? -me pregunto Matt, ¿de dónde ha salido este? ¿Pero no se había marchado ya? - He recordado que tenías que subir escaleras y has estado por caerte unas cuatro veces, no te imagino subiendo eso.

No entiendo a este chaval. Llevo toda mi vida con él y todavía no lo entiendo.

-Sobra decir que te puedes quedar en mi casa.

-Gracias, pero esta vez tendré que rechazar tu oferta aunque no me importaría que me subieras como buen primo a mi casa.

-Anda sube-esto de subir a espaldas con esta mierda el pie es complicado.

-¿Y si mejor quedo viviendo aquí? -es que vamos a ver es como mi hermano pero me da vergüenza y tampoco quiero ensuciarle la ropa y... otra vez con los dichosos dilemas de la vida.

Él tras ver que yo estaba debatiendo entre sentarme en la primera escalera y quedarme viviendo ahí de verdad, decidió cogerme en brazos... esto es raro. Esto solo lo hace Tyler por eso me avergüenza que lo haga Matt.

-Tienes suerte de que no esté roto.

-¿Qué?

-Que tu tobillo no está roto, que con que estés dos semanas estará bien, digo yo que tres semanas estés caminando normalmente y por lo menos así los tíos no te verán con eso.

A pesar del momento vergonzoso por el que estaba pasando ya era feliz, mi graduación no tendría una escayola de por medio.

-Me has alegrado el día, Matt-él me bajo y yo mire mis pobres muletas tiradas y abandonadas en el suelo de la entrada-. Y hemos olvidado las muletas.

-No me creo qu me haya visto envuelto en uno de tus líos, por favor, ve los domingos que ese día no estoy.

-Que gracioso-él bajo las escaleras y volvió a subir resignado, las escaleras no parecen ser su punto.

-Sabes que puedes llamarme cuando sea, mientras no sean gilipolleces yo estaré.

-Define gilipolleces.

-Problemas con tu novio y esas cosas.

-Tengo cosas mejores que hacer que llamarte para contarte mis mal de amores, muchas gracias por la cena y por ayudarme a subir.

-Es mi deber, si tienes algún problema con eso llámame y si te caes por las escaleras que me llame otro.

-¿Le deseas eso a tu pobre y única prima? -le pregunte haciéndome la ofendida y él se echó a reír.

-Adiós, Han.

No sé qué acaba de pasar pero creo que tampoco quiero saber la respuesta, los cambios de humor de mi primo me asustan no sé si llegará algún día a ser viejo pero quién le aguante tiene mis respetos.

Entre en casa y me acosté en mi cama. Diez llamadas perdidas me consuela saber que dos son de mi padre y las ocho restantes de Tyler.

Está enfadado... lo pone textualmente en un mensaje "Estoy muy cabreado, odio que me ignores". Prefiero no contestar a ninguno, no tengo ganas de hablar con él solo quiero dormir pero sin despertar, así no tengo que estar en este infierno.

Tampoco puedo dormir. ¿Qué clase de broma es esta? Entonces mi tranquilidad acaba cuando oigo un portazo segundos después Tyler está frente a mi cabreado a más no poder.

-¡¿Cuántas veces tengo que decirte que me contestes las llamadas?!

-Tyler, ¿tú me quieres?

-¡¿Eso a que viene a cuento?!
Mis ojos se llenaron de lágrimas y empecé a llorar.

-¿Has bebido?

-Tú no serias capaz de dejar preñada a alguien y estar con ella al mismo tiempo que yo?

-¡¿Pero tú quién te crees que soy?! - Él estaba flipando, cabreado y a punto de explotar -. Creo que lo mejor será hablar mañana, hoy estás...

-Hoy no ha sido un buen día-le dije enseñándole mi pobre pierna, a Tyler se sentó a mi lado y miro.

-Una historia muy larga?

-Solo un poco.

-Comienza desde el principio pero primero cálmate.

Yo le empecé a contar todos los sucesos catastróficos de mi día, el estuvo escuchando todo sin decir nada, se tiene que estar pensando que todo esto es de locos... yo también lo creo. No mencione a Jason, porque no hay una persona que Tyler odie más en la faz de la tierra y yo no quiero líos ni que el sienta la necesidad de agradecerle nada.

-No sé qué decirte pero... Yo nunca te haría algo así y menos con tu mejor amiga.

-Siento mucho haber desconfiado de ti.

-A mi también me costaría creer en ti si dejas preñado a Connor-los dos nos echamos a reír, solo a Tyler se le ocurriría bromear con algo así, yo lo abrace aunque a veces haya dificultades nunca debería de olvidar que Tyler es mi badboy y quien me lo quiera quitar va a sufrir mucho-. Te voy a con un secreto, Han, desde que me enamore de ti todas las mujeres me parecen ogros para mí tú eres la más guapa y encima eres mi novia... coja pero eres mi novia.

-Deja de reírte de mí ya ¿no?

-Vamos a dormir, mañana pensaremos que hacer con Naya.

-Me gusta la idea.

Pobre Tyler tiene que oír las desgracias, bueno, las hazañas de su novia loca y desconfiada después de trabajar un día entero.

Siempre diré lo mismo no hay mejor lugar mas cómodo que dormir con Tyler.

-Tyler...

-¿Si?

-Te quiero.

-Cuidado si me pegas una patada con eso.

-¡Pero Tyler!

-De verdad, me puedes dejar en tu misma situación.

-Riéndose siempre de los miserables con mala suerte, ojala, se quede igual que yo y entienda mi dolor-yo me separe de el y me fui al otro extremo de la cama y él me siguió.

-¿Te asusta que no te diga que "te quiero"? -me pregunto atrayéndome hacia él-. Pero si me tienes loco por ti, boba, te quiero.

En fin... el mejor lugar del mundo es junto a él 😊😍.

Ni cambios ni devolucionesDonde viven las historias. Descúbrelo ahora