Me sorprendió que mis padres aceptaran mis disculpas y no se enfadaran conmigo, ellos también se disculparon conmigo por haber sido duros conmigo, incluso me felicitaron por mi primer ataque de rebeldía, les sorprendió un poco Tyler y pensaron que no era buena influencia para mí, pero habían oído cosas buenas de él, no sé de quién, así que no se oponían a mi relación con él, que si se oponían me la sudaba un poco porque lo iba a seguir viendo. La cuestión en era estar bien con mis padres para que me dejaran volver algún fin de semana.
—Vamos a empezar a ser novios normales, de los que se ven en el parque para liarse, ¿a que es divertido? —era una auténtica putada, lo que me gustaría echar un polvo con mi novio, pero no puedo por culpa de mis padres que me han puesto hasta hora para volver con la excusa de que nos vamos temprano.
—Es divertido, muy divertido—no le gustaba mucho la idea de que me tuviera que ir, le cogí de la mano y corrí a los columpios—. Cariño, el alcohol ha causado estragos no creo que pueda subirme ahí.
—Eres débil, tú lo de badboy lo tienes solo de nombre—le bese—. Pero como te quiero y no quiero que te me mueras en un columpio vamos a lo normal.
—¿Liarnos en un banco?
—Media hora en un banco con una chica muy caliente.
—Me gusta la idea.
Estuvimos allí más de media hora, me consolaba la idea de que podría volver verlo no era una despedida sino más bien un "hasta luego", quizás estudiásemos en la misma ciudad solo tenía que convencer a mis padres y listo. Todo lo que teníamos que hacer era sobrevivir un verano.
Fue triste verle marchar y saber que no iba a dormir con él ni esa ni muchas noches como de costumbre. Lo primero que veía cada mañana, lo último que veía cada noche, el motivo de mi felicidad. Un mensaje no iba a poder sustituir tenerlo junto a mí... Odio ser una persona mantenida y dependiente. No poder elegir mis propias decisiones me está matando.
No voy a negar una cosa, me sentí feliz de dejar aquella ciudad tenía muchos buenos recuerdos, pero también tenía recuerdos muy malos, si pudiera llevarme a mis amigos y Tyler todo fuera perfecto, pero no todo puede ser perfecto, ojalá, pero no.
Mis padres se acostumbraron a verme las veinticuatro horas del día pegada al móvil hablando con Tyler y con mis amigos, no tenía amigos en esa ciudad y Susan estaba de vacaciones en no sé dónde porque iba a ir a distintos países de mochilera... no me invito. Naya me había prometido quedarse unos días, pero cuando los padres del niño al que cuidaba tuvieran vacaciones. Emma y Hunter estaban desaparecidos por el momento. Tyler... venía al día siguiente, estaba que saltaba de felicidad por todos lados, habia pasado solo una semana y tres días desde la última vez que le habia y quería ya poder verlo, tocarlo besarlo y bueno si la situación lo permitía lo otro también, hay que aprovechar.
—Dile a Tyler que cene con nosotros mañana, Siobhan—me pidió mi madre, mis padres por alguna razón estaban más ansiosos por verlo que yo, tenían curiosidad por saber cómo era el primer chico que les había presentado como mi novio.
—Vale, no le importara, pero ya que estás deja que cocine él que últimamente le echas demasiada sal a la comida.
—Yo al menos no quemo un huevo frito—mi madre odia que la comparen con cualquier persona, ella no es mala en nada, ella siempre es la mejor—. Veremos que tan bueno cocina tu novio.
No pude evitar reírme por su enfado fingido. Las cosas están yendo según lo planeado, mañana será un buen día, si Tyler llega temprano y mis padres no están... por favor, que sea así.
***
No había puesto bien un pie fuera del autobús cuando salte encima suyo y me enrede a él, como un perrito cuando se pone feliz cuando ve a su dueño... es una comparación un tanto extraña, pero me sentí así, besarlo fue volver a tocar el cielo y el paraíso nos esperaba porque mis padres no estaban en casa.
—Por favor, que existen habitaciones, señorita—podría mandar a la mierda a cualquiera por estropear lo que llevaba esperando días, pero cuando se trata del idiota de Connor poco se puede hacer—. También me alegro de verte, ¿no hay una bienvenida así para mi también?
—Gilipollas—me baje de Tyler indignada, pero me tomo por sorpresa que Connor tirara de mi mejilla muy fuerte y yo no pudiera zafarme.
—Tenemos una conversación que terminar que no se te olvide, demonio— ¿estaba enfadado por aquello todavía? Que rencoroso... Connor no era lo primordial, me pegue a Tyler que estaba igual de feliz que yo.
—Connor ya terminaremos esa conversación en otro momento, pero llévate esto, —le di la mochila de Tyler y se quedó perplejo—. muchísimas gracias por tu ayuda—le guiñe un ojo y antes de que empezara a quedarse me lleve corriendo a Tyler, ¿por qué tantas prisas...? Yo tenía mis razones.
Creo que nunca había llegado tan rápido a casa, mis padres iban a volver en un par de horas, habia tiempo de sobra y aunque volvieran antes no podrían descubrirnos... la puerta estaba cerrada y cuando abrieran las cosa era tan fácil como meterme al baño a supuestamente ducharme.
—No es que ponga mucho que tus padres puedan encontrarnos a medio polvo.
—Lo tengo todo bajo control, el peligro y lo prohibido deberían ser tus aficiones favoritas mi querido badboy.
—Contigo me basta y me sobra.
Aquello no se trataba de muestras de amor, ya tendríamos tiempo de hacer el amor en alguna otra ocasión, nos necesitábamos y más que lento contra el pavimento lo nuestro era duro contra muro, sexo salvaje, porque no era por gusto sino por necesidad.
No fueron ni uno ni dos polvos, fueron unos cuantos nos sobro tiempo hasta para ir a dar un paseo y no levantar sospechas de lo que habíamos estado haciendo tres horas antes.
Cuando volvimos a casa fue incómodo, mucho. Mi padre y mi madre se habían aliado para parecer más serios de lo que ya eran, pero no duro mucho la cosa, Tyler se ganó a mi madre solo cortando una cebolla, triste pero cierto. Mi padre se habia quedado solito en su lucha contra el enemigo.
La comida lo debilito y el hecho de que Tyler hablara de deportes, no se desde cuando le gustan, a mi padre lo enamoro hasta el punto de no quererlo dejar macharse y ofrecerle una cama en la habitación de invitados. Saque al pobre Tyler como pude lejos de mi casa y nos fuimos al parque antes de que se fuera a casa de Connor.
—Llegas a quedarte una hora más y me echan mis padres y te adoptan a ti.
—No es una idea muy mala—dijo sonriendo.
—¿Y yo donde duermo? ¿En la calle?
—Conmigo, si te echan te busco y te meto a escondidas en mi cama.
—Para terminar con lo de antes ¿no?—le pregunté y él pegó su cuerpo al mío, tanta cercanía no podía ser buena.
—Estaba pensando justamente en eso—si no fuera por nuestra integridad habríamos follado en el tobogán del parque, en un banco o en la hierba... pero no me llama mucho la atención que nos pille un vecino en pleno acto sexual—. Tenemos que dejar de tenernos tantas ganas.
—Ya te digo, es que como me sigas poniendo así te voy a denunciar por daños físicos y psicológicos.
—¿Qué "daños" te estoy haciendo?
—Ponerme cachonda las veinticuatro horas del día los siete días de la semana con solo oír tu voz, encima me besas y me dejas loca.
—No puedo evitarlo, pero créeme tú me tienes en la misma situación.
Amaba mucho a Tyler y él me amaba mucho. Todo era tan bonito, tan perfecto que parecía incluso irreal.
La mañana siguiente marco mi vida. Una llamada hizo que toda mi vida se fuera a la mierda.
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Ni cambios ni devoluciones
Romans¿Y que si es idiota? ¿Y que si es un badboy? ¿Y que si me está volviendo loca? ¿Y que si ha invadido mi casa? Le amo.