Narra Ángel
Las manos de Sara estaban entrelazadas, jugando con sus dedos para apaciguar su nerviosismo. Lo que me confirmó que el padre de la criatura era alguien al que uno de los dos odiaba, y el primer nombre que me vino a la cabeza fue Baggio. Pero es imposible, ella no le conoce y tampoco es el tipo de un mafioso loco. ¿No?
Mi mirada se posó en su rostro, las lágrimas habían empezado a caer silenciosamente por sus mejillas, mordía su labio inferior y no era capaz de mirar a su hermano, quien la miraba como quien mira a un bebé que está a punto de dar sus primeros pasos, pero con un poquito más de enfado.
-Habla ya, Sara. No tenemos todo el día para tus bobadas.-El peli azul se recostó en la silla, desesperado por oír una respuesta.
-No quiero que le hagáis nada, ¿entendido? Esto ha sido cosa de ambos.-Fruncí el ceño. Entonces lo conocemos los dos. Por favor que no sea Baggio.
-Lo prometo.-Respondió su hermano y ambos me miraron. Alcé las manos en rendición.
-Yo no tengo nada que ver aquí.-Contentos con mi respuesta apartaron la mirada para mirarse entre ellos.
-Nico, el padre es Nico.-Susurró y al instante todos los músculos de mi cuerpo se tensaron.
-¿Nico? ¿El ex de Hélade?-Alex se me adelantó en la pregunta y al ver que ella asentía mis puños se cerraron y me levanté automáticamente. Me dolía la mandíbula de apretarla para no decir lo que no debía.
-¿Te vas?-Sus ojos color miel me miraron con tristeza. No respondí, simplemente me fui de allí.
¿Cómo podía ser así? ¿Es que intentaba hacer daño a Hélade? Primero conmigo y después con su ex. Si lo que está intentando es ponerme celoso a mí no lo logrará, porque lo único que siento ahora mismo hacia ella es repulsión. ¿Cómo puede tener tan poca cabeza?
Caminé a paso ligero hasta mi coche y cuando entré golpeé el volante, frustrado. Respiré hondo e introduje las llaves en el contacto para poder arrancar, pero la figura de Alex caminando hacia mi me hizo parar.
Bajé la ventanilla y esperé a que llegara junto a ella, se apoyó en el borde de la puerta.
-Lo siento. Siento cómo me he comportado contigo, siento todo lo que te dije...es sólo que...
-No importa, hermano. Todo olvidado.-Volví a agarrar las llaves para encender el coche, pero él no se apartó.
-Tengo que pedirte un favor.-Suspiró y le miré.-Necesito que hables con ese idiota porque si lo hago yo quizás termine en el hospital.-Asentí.
-No hay problema.
-Y otra cosa...
-¿Qué pasa ahora?-Pregunté con cansancio.
-Hélade acaba de llamar. Estaba llorando, Ángel.-Dejé de respirar unos segundos. ¿Qué iba mal con ella? ¿Se habría enterado de la existencia de Luca?
-¿Qué ha pasado?-Mi amigo se mordió la parte interior de la mejilla, dudando si debía contarme o no lo que sabía, hasta que al final suspiró.
-Su padre ha estado en casa.-Asentí lentamente, ya sabía eso. Me lo había dado a entender para que no fuera a hablar con ella y así no tener que matarlo. Esperé pacientemente a que siguiera hablando. Se separó de la ventana.-Va a entregarse a Baggio.
-¿Qué?¿Se va a rendir?-Pregunté atónito. Él asintió y ya no esperé más, arranqué.-Luego iré a hablar con Nico, necesito verla.
-Claro.-Dijo sarcásticamente, lo ignoré. No estaba dispuesto a aguantar sus malditos celos ahora.
Conduje hasta mi casa y allí estaba aparcado el coche de Marcos, junto al nuevo mustang de Hélade y el coche de Alejandro.
Apagué el motor y prácticamente corrí hasta la casa. Nada más entrar al salón lo vi, Alejandro estaba en el sofá abrazando a su hija mientras Cristian e Ismael estaban junto a la ventana, luchando para que el hermano de Hel no se derrumbara. Corrí hacia el sofá y me acuclillé frente a ella. Su padre me miró y la soltó.
-Debo irme, cielo.-Susurró a su hija antes de darle un beso en la frente y levantarse para evitar que tuviera que matarle antes de lo previsto. Lo que obviamente no haría de igual modo.
-Nena, soy yo.-Tomé su rostro entre mis manos y sus ojos se abrieron lentamente al oír mi voz. Estaban rojos e hinchados de tanto llorar.
-Ángel...-Susurró mientras se lanzaba sobre mi cuello para envolverme en un cálido abrazo.
-Lo siento, Hel. Siento haberme ido y siento haber dejado que esto pasase. Lo siento tanto...-Susurré mientras acariciaba su espalda.
-Va a dejarse matar, Ángel. Va a suicidarse a manos de otro.-Sollozó.
-Sssh...tranquila, pequeña. Todo irá bien.
-¿Todo irá bien?¿En serio?-Marcos entró en el salón. Su voz tenía un tono tan sarcástico que me sorprendió. ¿Qué pasaba con él?
-Si, Marcos. Todo irá bien.-Insistió Cristian que abrazaba a Isma desde su lugar junto a la ventana. Todas las miradas se dirigieron a mi hermano.
-No les engañéis. Nada irá bien porque su padre va a morir, idiotas. Y no hay otra solución, sólo tienen que aceptarlo y dejarlo ir.-Su venenosa mirada se clavó en mí.-Y tú, tanto que quieres a tu novia. ¿Dónde has estado todo este tiempo? Ah si, obedeciendo al hombre que mató a Carol y al que matará a su padre. Y seguramente paseando a la zorra de su hermana. ¿No es cierto? ¿Cómo está Fiorella, Ángel? ¿Ya tuvo tu estúpido hijo?-Su boca no paraba de hablar y no paraba de soltar información que no debía ser soltada aún. ¿Qué mierda le pasaba? ¿Por qué me estaba haciendo esto? ¿Y cómo sabía que Fiorella había vuelto? Y lo más importante, ¿cómo sabía que estaba esperando un hijo mío?
El silencio se había establecido en el salón y ahora todas las miradas se paseaban entre mi hermano y yo. Pero no sabía qué decir. No podía procesar lo que acababa de pasar. En primer lugar él no debería saber todo eso y en segundo, un hermano no debería contar los secretos del otro frente a su chica.
¿Que por qué? Bueno, digamos que Hélade estaba más blanca de lo que ya estaba cuando llegué.
No debía haberse enterado ahora y mucho menos de esta manera.
-¿D-de qué está hablando, Ángel?-Preguntó en un susurro. La miré.
-Yo...-Empecé, pero no sabía cómo seguir.
-Eso, hermanito,-Lo miré.- ¿de qué estoy hablando?-Acató una actitud defensiva y a la vez de superioridad que no me gustaba en lo más mínimo. Una sonrisa de triunfo se había formado en su rostro y yo no sabía qué hacer ni qué decir. ¿Por qué se comportaban todos como idiotas últimamente?
Y yo... bueno...Estaba jodido.
***
Holaap!
Hoy es sábado, así que aquí está el cap! Siento no haber actualizado alguno más durante la semana pero he estado ocupada y seguramente lo siga estando hasta el 18 de diciembre, pero eso no quiere decir que algún miércoles no suba alguno extra jeje
Sip, estamos en los últimos capítulos de ~Ángel~, pero no sé los que quedan exactamente.
Supongo que ya sabéis lo que viene en el siguiente cap; la reacción de Hel!
Y bueno, creo que no tengo nada más que decir jaja
Adiosito!!
Xoxo😘😘💕
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~Ángel~
Romance-Eres el diablo con un nombre irónico.-Me burlé mientras él mordía mi cuello haciéndome suspirar. Noté su sonrisa y sonreí. -Tú me diste permiso para introducirte en mi infierno, no te arrepientas.-Dijo segundos antes de besar con avidez mis labios...
