Antes de pasar por la oficina de Holly había ido a buscar a coco. Me estacioné en un restaurant y ordene comida para llevar.
En el ascensor le mande un mensaje a Holly diciéndole que ya iba subiendo a lo que respondió:
«¿Ya? Maldición olvidé preguntarte si podías pasar por comida.
Ya olvídalo:(»
Negué con la cabeza y sonreí. Cuando llegue a su oficina Holly me recibió con un puchero el cual borro de su rostro al sacar la comida detrás de mi espalda donde la estaba ocultando
- Holly acuérdate que en otra vida fui tu madre y te conozco —dije dejando la comida en el escritorio.
- O mi amante —dijo con picardía, sonreí por sus ocurrencias.
- Los amantes solo sirven para unas cuantas noches Holly, tú más que nadie lo sabe — se carcajeó y empezamos a comer.
Me acosté en el sillón que estaba a un lado en la oficina y me desabroche el botón del pantalón porque iba a salir volando en cualquier momento.
- Cuéntame cómo te va en el nuevo trabajo.
- Hablando de eso Holly, gracias por recomendarme en esa empresa es un sueño — la miré y me ofreció una sonrisa dulce como de hermana mayor, la verdad es que no tengo hermanos, creo que por eso me cuida tanto. —aceptaron los planos que hice ayer, ¿puedes creerlo? Mi primer trabajo y ya tuve que presentarlo hoy para empezar con la construcción.
- Me alegro mucho por ti cariño, y sé que será el primero de muchos.
Coco corrió hacia la puerta y empezó a olfatearla, no le preste atención el es así de raro.
- Me entusiasma mucho este trabajo.
Coco seguía detrás de la puerta cuando se abrió haciendo que se deslizara por el piso, y es que mato a la bruta que abrió la puerta así. Vi que el que estaba entrando era Aaron, abrí mis ojos y baje las manos hasta el botón que tenía desabrochado, por lo rápida y tosca que fui el botón se desprendió, genial. Cruce las piernas fingiendo total naturalidad, cuando alce la mirada vi como Aaron tenía a coco en sus manos y este le lanzaba lengüetazos en el rostro y en el cuello, como te envidio coco.
- Vaya, domador de perros te llamaré. Pero cuidado con coco que es macho —dije y se sobresaltó, está claro que no me había visto
La carcajada de Holly se escuchó por toda la oficina y no tardó en escucharse la de Aaron también.
- La última vez te deje claro cuáles son mis gustos —dijo haciendo que Holly frunciera el ceño, pero la verdad es que eso se escuchó demasiado comprometedor —y la zoofilia no es una de ellas.
- Pues no parece —comentó Holly aguantando la risa. Esta claro que hablamos de sasha.
- Buenas tardes —dijo Aaron dejando a coco en el piso.
- Buenas tardes querido —respondí con picardía, Aaron me miró con un poco de vergüenza e incómodo y yo sonreí internamente, esa timidez no se la cree ni su abuela.
Tardaron como 30 minutos hablando y yo aquí sentada apunto de que se explote mi vejiga pero como demonios me levanto sin el botón en el pantalón.
Agarre a coco para cubrirme y fui directo al baño.
- Parece que el de la zoofilia no soy yo. ¿O es que intentas ocultar la falta de tu botón? —demonios ahora la avergonzada soy yo.
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Qué levante la mano quien es igual de torpe que Ada🙋🏼
Agreguen mi historia a su biblioteca me harían muy feliz❤️
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Dulce Infierno
RomansaAda Woods esa mujer sin filtro que dice lo primero que le pase por la cabeza, es torpe como ella sola, habla hasta por los codos y está más dormida que despierta. Pero ante todo es fiel a su familia y a sus seres queridos. A sus 23 años se traslada...
