Los días fueron pasando y cada día amaba más mi trabajo, trabajaba codo a codo con Jorsh éramos un buen equipo, en las dos ocaciones en las que pude estar en las reuniones nunca estaba el jefe mayor, quería conocer a quien había logrado crear y sostener esta gran empresa, era de admirar. En varias ocaciones salí con David en donde nos dedicábamos a lanzarle cumplidos a los hombres, se había convertido en mi cómplice.
Estaba trabajando cuando me llamó.
- ¿En donde está la zorra mayor? —dijo él siempre de cariñoso.
- No sé, si quieres te paso el número de la oficina de Holly y le preguntas.
- No, ella es la zorra mayor de todas las zorras ¿entiendes?
Dios de verdad que no puedo con el vocabulario de David a veces
- ¿A qué se debe esta maravillosa llamada?
- Verás chiquilla esta noche es el cumpleaños de un amigo de Holly y mío y lo celebrará en su casa y como todos ellos siempre llevan zorras pues también tengo que llevar una, por eso te llamo.
- Bueno acuérdate de llevar una correa para que Holly no se te escape —se carcajeó al otro lado del teléfono.
- Pobre Holly si nos escuchara, pero no, hablo de ti. Te paso buscando a las 8, ponte divina — lanzó un beso demasiado escandaloso antes de colgar.
Cuando colgué tocaron la puerta de la oficina y Jorsh se asomó preguntando que si podía entrar.
- Ada quería hablar contigo — oh oh eso no sonaba bien, tome una bocanada de aire y él se sentó — ya no estás en período de prueba... — listo regresaré a donde mamá para ser una mantenida toda mi vida —aquí está tu contrato especificando tu sueldo y dándote luz verde para aportar cualquier idea.
- Dios Jorsh tú me quieres matar —dije soltando el aire que estaba aguantando y golpeándolo en el hombro. Jorsh se sobresaltó por la manera en la que respondí y se ríe aguantándose la barriga.
- Quería ponerle un poco de drama Ada —no dejaba de reír por la pequeña broma que me hizo — ¿cómo crees que nos vamos a deshacer de ti?
Le di una sonrisa demasiado amplia para mi gusto, estoy segura que me vi como una psicopata, pero es que me alegra y me emociona que crean tanto en mi.
- Muchisisisimas gracias Jorsh si no confiaras tanto en mí no estaría aquí —leí, firmé, me levante y le di un abrazo que también me correspondió.
Me invitó a almorzar juntos para celebrar y acepté.
Fuimos a un restaurant que quedaba a dos cuadras del trabajo.
- Ada yo me imagino que en una cita no comes así —me miró sorprendido mirando mi plato de pasta repleto de parmesano —primera vez que veo a una mujer llamando al camarero pidiéndole que traiga un rallador y más queso —me dijo riendo.
- Yo quería ir a comer sushi y tú no quisiste, ahí sí iba a ser decente.
- Por amor a Cristo ¿quién come pescado crudo?
- No es pescado crudo son las lágrimas de Jesus, con un poco de pescado.
Jorsh casi me lanza la silla encima cuando pagué la cuenta
- Pequeño al paso que voy pronto seré hasta tu jefa, te puedo pagar la comida y más — Jorsh negó la cabeza riéndose.
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Espero les guste el capítulo. Gracias a todas esas personitas que me leen, me motivan y me alegra ver que tengo más vistos en la novela.
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Dulce Infierno
Roman d'amourAda Woods esa mujer sin filtro que dice lo primero que le pase por la cabeza, es torpe como ella sola, habla hasta por los codos y está más dormida que despierta. Pero ante todo es fiel a su familia y a sus seres queridos. A sus 23 años se traslada...
