Agridulce.
Así me siento, con un sabor agridulce.
Ya ha pasado una semana desde nuestros cumpleaños, estamos de regreso a la ciudad retomando de nuevo la rutina de trabajo. Hace una hora Aaron y yo salimos del consultorio del mejor ginecólogo, ya estoy en tratamiento, mi problema en resumen es este: lo normal en el proceso para concebir, es que en mis días de ovulación, expulse dichos óvulos para poder fecundar, pues mi cuerpo no lo hace, no produzco ni expulso dichos óvulos, ¿y sin ellos como puedo quedar embarazada? Es como ser estéril.
Tomo mis pastillas anticonceptivas, para un pequeño quiste que tengo desde adolescente, no para cuidarme porque de nada sirve.
El tratamiento consiste en inyecciones para estimular a mis ovarios producir óvulos, tengo que ir mensualmente en mis días de ovulación para que me hagan ecos, pastilla tras pastillas, cita tras cita, nos dejó claro que será un proceso largo.
Estoy positiva, no me dejare caer, y Aaron con su positivismo me hace estar igual.
- ¿Estás bien? —pregunta Aaron desde el asiento del conductor mientras nos abrochamos el cinturón.
- Si amor. —le sonrío.
- Todo saldrá bien.
- Lo sé. —alza su mano y chocamos los cinco.
- ¿Quieres comer antes de regresar a la empresa? —no tengo hambre pero supongo que el sí.
- Sí. —besa mi mano y comienza a manejar.
Esbozo una sonrisa cuando se comienza a escuchar por los altavoces, All of me, mi sonrisa se agranda más cuando lo veo cantar.
- ¿Te acuerdas aquel viaje de negocios que hicimos? —se por donde va.
- Sí. ¿Por qué?
- Cuando te dije que como era posible que alguien pudiera sentir ese amor tan profundo, no lo comprendía.
- Aja.
- Pues resulta que me llego mi momento All of me contigo. —es que me lo como hasta solo.
- Te dije que te tragarías tus palabras algún día, cuando estuvieses a los pies de esa mujer, me alegra que haya sido conmigo.
Estamos en la oficina de Jorsh terminando algunos detalles del plano actual, suena su teléfono y él lo contesta.
- Si, aquí sigue... un momento... Es para ti Ada, mi secretaria. —frunzo el ceño y lo coloco en altavoz para no perder la concentración.
- Diga.
- Señorita Woods, aquí hay una señora que pregunta por usted, dice que entrara porque no tenemos ningún derecho de negarle la entrada.
- ¿Pero quién es?
- Es una señora... —escucho que abren la puerta y veo a mi abuela de lo más formal y arreglada como siempre.
- Ya entró, tranquila. Hola bubu.
- ¿Cómo esta lo más hermoso de mi generación?
Voy a abrazarla cuando escucho a Jorsh hablar.
- ¡¿TU?!
- Ohh, pero si es el hombre con el trasero más lindo que he visto. —Aaron y yo fruncimos el ceño sin entender de qué hablan.
ESTÁS LEYENDO
Dulce Infierno
RomanceAda Woods esa mujer sin filtro que dice lo primero que le pase por la cabeza, es torpe como ella sola, habla hasta por los codos y está más dormida que despierta. Pero ante todo es fiel a su familia y a sus seres queridos. A sus 23 años se traslada...
