Hunk (Flashback)

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El reloj marcaba las diez de la noche.

La Academia estaba en silencio, dormían.

Excepto Hunk.

Sostenía a Lance entre sus brazos.
El moreno estaba pálido.
Un improvisado vendaje le cubría los brazos, la tela estaba manchada de rojo.
Lo había encontrado así.
En el baño.
Lo había considerado normal al principio, Hunk creyó que Lance sólo se estaba tomando su tiempo en la ducha.
Ni por un segundo creyó que aquello pasaría.

Al cabo de unos minutos comenzó a ponerse nervioso.
Tocó la puerta suavemente.
Los quedos sollozos sólo lo preocuparon aún más, pero no entró inmediatamente, quizá Lance sólo deseaba desahogarse sin que nadie lo viera.
Recordó lo sucedido aquella tarde.
Lance había ganado el primer lugar en la competencia de nado. Hunk había llegado hasta él y lo abrazó con fuerza. Y entonces Lance vio a Keith.
El chico se acercaba a ellos visiblemente nervioso y se detuvo a escasos metros. Y luego echó a correr.
Lance se quedó pasmado. Se vistió a toda prisa y salió tras Keith.
El resto lo desconocía.

Pero si Keith tuviera algo que ver...

-¿Hunk?
-No hables.
-Lo siento.
-No importa.
-Importa. Hice un gran desastre allá adentro. No te preocupes, lo limpiaré.
-Oh, lo harás. E irás a ver al terapeuta.
-No, no por favor, he pasado tres años de mi vida con ellos.
-¿Y de qué te sirvió?
-Está es la segunda vez que pasa -se quejó.
-Ninguna habría sido mejor.
-No puedo controlarlo.
-No quieres, es diferente.
-¿Crees que hago esto a propósito?
-Sí.
-¿Para qué, sólo para llamar la atención?
-A veces las llamadas de atención, son llamadas de auxilio. Necesitas ayuda, Lance, lo sabes.
-Yo no sé nada. Soy un maldito perdedor.
-No lo eres. Eres genial. Eres astuto, inteligente, divertido. Tienes un corazón enorme, fuiste el único que no se burló de mí el primer día de clases, me has defendido de todo el mundo incluido los profesores, me ayudaste con mi padre... No quiero vivir en mundo en que no estés. Eres mi mejor amigo y no voy a dejarte cometer estupideces.
-Suenas como él.
-¿Cómo quién?
-Javier. Está bien, iré a ver a la terapeuta si eso te hace sentir mejor.
-No es para mí, es para ti, tú eres el que se debe sentir mejor. No yo.
-De acuerdo.

Se quedaron así durante varios minutos. Sin hablar.
Hunk se dio cuenta de que Lance se había quedado dormido.
No lo movió.
Aún lucía pálido pero su pulso era fuerte.
Se pondría bien.
Ya no sangraba eso era evidente.

Lo tomó entre sus brazos y lo acostó en su cama con ternura.
Por la mañana revisaría los cortes y los limpiaría a fondo.

Fue al baño.
La navaja seguía en el suelo.
La tomó y le limpió la sangre en el lavabo.
Lance lo había hecho bien.
No se había cortado las muñecas.
Había hecho un largo corte vertical a lo largo de su brazo. La herida era más profunda en el brazo izquierdo.
El intento había sido serio.
Mucho.
No había sido simplemente una fanfanorrería.
Había sido real.

Levantó el tapón de la bañera.
Vio con escalofríos como el agua teñida de rojo se iba por el desagüe.

¿Qué pensaba Lance en ese momento?
¿Por qué lloraba?
¿Qué sintió al hundir la navaja en su carne?
¿Qué pensó al ver la sangre brotar?

Hunk regresó al dormitorio. Su cama era lo suficientemente grande para poder dormir junto a Lance.
Se acostó y lo miró.
Cuándo dormía podía ver al Lance que alguna vez fue.
Un chiquillo risueño que sólo se vestía de azul.

Sintió una súbita necesidad de protegerlo.
Lo atrajó hacia él.

Lo protegería de todo.
Incluso de sí mismo.




Un simple corte.
Y todo terminará.
No seas cobarde.
Vamos.
Tomála.
Eso es. Ahora presiona.
Más fuerte.
Sube.
Sigue presionando.
¿Ves la sangre?
Duele.
Pero es un dolor agradable.
Preferible al que sientes cada día.
Preferible a sentir que la oscuridad te consume lentamente.
Mejor así.
Tu familia nunca lo entenderá.
Nunca lo han hecho.
Te aman.
Pero no pueden ayudarte.
¡Sólo deja de llorar!
Ya está.
Lo has hecho.
El otro brazo.
No será tan perfecto como el otro, pero funcionará.
¿Ves el agua?
Siempre has amado el agua.
Ahora serás parte de ella.
Se esta alimentando de ti.
Se tiñe de tu sangre.
El agua te pertenece.
Tú le perteneces al agua.
Sonríe.
Muy bien.
No puedes irte llorando.
Cierra los ojos.
Duerme.

Don't Leave AgainHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora