Capítulo 03: Un beso.

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Capítulo 03: Un beso.


Marzo 15 de 1899.

— Esto sí que es una sorpresa. — exclama Marshall al verme. Sonrio y voy a su encuentro fundiendonos en un abrazo fuerte y profundo.

— También te extrañaba Marshall.

Marshall Groazei, hijo de una de las familias de hechiceros más importantes. Se podría decir que es de los últimos descendientes después de la matanza de 1800.

Lo conocí cuando era un bebé y aunque los hechiceros también tienen una vida larga, no es eterna como la de los vampiros, ellos envejecen de forma tardía, pero lo hacen.

Hechicería y brujería.

Algunos la confunden, dicen que es lo mismo, que un hechicero práctica brujería la realidad es distinta. La brujería está llena de magia negra, se dice que practican con demonios y almas de personas, los más temibles son los strigoi, espectros oscuros que persiguen hasta matar a aquellos que se meten con los brujos.

Muchos vampiros han sido cazados por largos años por los strigoi, y es por esa razón que en Bran, la brujería o magia negra está prohibida. A diferencia de ellos, los hechiceros son más de pociones, apoyan a los vampiros, algunos tienen poderes y otros hablan con sus ancestros para que les brinden ese poder.

— A que se debe tan honorable y bellísima visita. — sonríe con picardía mientras echa un brebaje sobre un frasco.

— Necesito otro collar. — me siento en una banca de madera, Marshall me observa con la ceja levantada curioso por aquel pedido.

— ¿Un collar? —frunce el ceño y coloca el frasco junto con los demás en un estante de puertas. — ¿Se puede saber para quien?

— ¿Qué pasa Marshall? ¿Ya no confías en mí? — mi tono de voz es divertida y a la vez retante.

— Sabes que sí preciosa, pero no puedo evitar preguntar. — toma asiento a mi lado. — Soy muy intuitivo, algo me dice que ese collar va para alguien especial.

— Pues te equivocas. — me apresuro a decir, él se carcajea ante mi nerviosismo.

¡Qué estupidez!

— Yo jamás me equivoco Audrey. — se acerca a mi y besa la piel desnuda de mi cuello. — Tendrás tu collar, pero me debes algo a cambio.

Ruedo mis ojos y me cruzo de brazos.

— No me acostaré contigo Marshall, solo pasó una vez. — gruño y él vuelve a reír.

— Preciosa, para mí sería un placer hacerte mia, pero no es lo que quiero. —lo miro seria prestando atención. — estoy trabajando en algo, y necesito unos ingredientes, algo simple, que se que podrás traerme.

— Claro, que necesitas. — me cruzo de piernas como una señorita.

— Tres corazones. — hace una mueca y yo sonrio. Fácil. — el primero debe ser de una niña, el segundo de un joven virgen y el tercero de un anciano.

— ¿Para que quieres eso? — inquiero y por su mirada pícara se que no me lo dirá.

— Tu no me dices para quien es el collar, yo tampoco te diré para que lo quiero. Ah y se me olvidó mencionar algo, todos deben ser de la misma familia. — coloco una mano debajo de mi menton al pensar.

— Hace mucho que no desgarraba una familia desde el núcleo, será divertido. — Aplaudo y él niega con la cabeza, Marshall sabe que lo haré, no me molesta hacerlo ni me afecta matar a una familia entera si así fuera el caso.

El Despertar de AudreyHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora