Capitulo 19: El Juego De Darien

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Capítulo 19: El juego de Darien


Sábado 02 de Septiembre 2017
Audrey

Clavo el cuchillo sobre la carne, la punta filuda hace tan fácil de perforarla que casi ni tengo la necesidad de presionar de más. Rebano un pedazo grueso y rojo de bistec que separo en un plato. Corto más trozos del mismo tamaño, todo a la velocidad y firmeza con la que me caracterizo.

— Definitivamente esto debo grabarlo. — Ríe Sabina y yo gruño.

— No seas boba.

— Soy tu amiga desde hace más de trescientos años y juro que jamás antes te vi cortar siquiera un pedazo de pollo.

— ¿Y eso qué? —me encojo de hombros.

— Te conozco Audrey, todo este numerito de aprender a cocinar es solo un mecanismo de defensa.

— Si necesitara un mecanismo de defensa estaría asesinando gente, no cocinando.

— Por eso mismo. — revolea los ojos. — Sabes que, si vas por allí matando personas, quedaras en evidencia. Estas de manos atadas con respecto a usar tus poderes.

— Porque mejor no cierras el hocico Sabina. — espeto.

— ¡Ayayay! Eres imposible. Mejor te dejo practicar lo que estas haciendo, solo no quemes mi cocina.

— ¿Hablaste con Marshall?

— Te enviará un mensaje para que puedan encontrarse. — Recoge sus cosas y se coloca los zapatos. — Por favor, solo mantén las cosas bajo control, es lo único que te pido.

— Bien. — respondo cortante.

Puede que en el fondo Sabina tenga razón, pero jamás lo admitiré. Esto que siento es algo tan extraño, es un ardor en el vientre y un amargo en la boca, también me pican las manos por querer degollar a Danerys, quizás por ello estuve cortando tanta carne e intentando hacer una receta de Lomo fino o como sea que se llame.

Mi cabeza no para de darle vueltas. ¡¿Que hacía Danerys allí?!

Había percibido su olor desde que puse un pie en el piso. Pero cuando Darien abrió la puerta de su apartamento, su olor se hizo más fuerte y me confirmó que se encontraba dentro. La cuestión era, ¿qué hacía Danerys allí? ¿Y porque no podía oír lo que decían? De un momento a otro, es como si una barrera se hubiese puesto entre Darien y yo, no puedo escucharlo, ni percibirlo, y eso me tiene estresada.

Gruño y meto un pedazo de carne cruda a mi boca, no sabe bien pero tampoco es asquerosa. Hecho vinagre y aceite y doy un brinco cuando empiezan a saltar chispas de aceite. Gruño y lanzo la carne, por supuesto que no conté con que el fuego se alzaría como una flama en la cocina. Me oculto debajo de la alacena verificando no haber incendiado la casa y cuando el peligro ya ha cesado miro con miedo hacia la sarten.

¡Tontos programas de internet! ¡No sirven para nada!

Maldigo en mi interior, y cuando trato de sacar la carne, está completamente pegada a la sartén. La pincho con un tenedor, más no sale.

— ¡Agh! — lanzo el cuchillo y apago el fuego.

Como resultado tengo una asquerosa carne quemada, a media cocción, pedazos de espárragos igual de quemados. Si, supongo que por esta razón jamás puse un pie en la cocina del castillo. Mientras mastico mi comida quemada reviso mi móvil, notando un mensaje de Marshall.

<Marsh:
Nos vemos en el restaurante Zheng en Sydney street a las 4:00pm. >

<Audrey:
Lleva algún, humano. Tengo hambre.>

El Despertar de AudreyHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora