41. Harry.

8K 423 47
                                        

¿Si era correcto? ¿Si debía hacerlo? ¿Si se arrepentiría de ese beso luego? Tal vez. Pero a la mierda todo. Nada me importaba en ese momento. Sólo sabía que en este maldito mundo no había nada que quisiera y necesitara tanto como su boca, su cuerpo junto al mío, su beso.

¿Qué podía decir? Me sentía completo. Tal vez, no lo tenía todo, pero con ella junto a mí, sentía que nadamás me faltaba. Esa era su magia. Todo lo que me hacía sentir. Todo eso que provocaba en mí. Jamás me había sentido así por alguien, pero me gusta.

-Ahora sí puedo irme- sonreí satisfecho. Sabía que ella había pedido que me marchara pero no podía hacerlo sin antes despedirme dignamente.

Ella seguía sin poder comprender lo que acababa de hacer. La miré unos segundos. Sus ojos mieles estaban abiertos de par en par observándome confundidos. Su boca, ligeramente entreabierta. No dijo nada. Reí un poco al verla así, se veía adorable y atontada.

-Adiós , gatita- dije tomando su mano para besarla.

Sabía que esas eran las actitudes que ella tanto odiaba de mí. Esas actitudes de chico promiscuo y mujeriego. Sabía también que probablemente ella las odiaba por el hecho de que pensaba que hacía lo mismo con todas. Tal vez, por un lado era cierto. Ese verso de "te quiero" luego un beso de despedida era algo que usaba bastante con las mujeres. Pero sólo con ella lo sentía. Sólo a ella la quería. Sólo a ella la besaría de esa forma. Ella tiene algo que me pone de cabeza, y era hora de que lo supiera.

Sacudí mi cabello y lo acomodé como pude. Mientras tanto, me dirigí a la salida de la habitación.

-No te vayas- musitó Becca. En mi estómago, un cosquilleo se hizo presente- Y-yo... quiero decir... no puedes irte así como así- balbuceó.

La miré esperando que continuara hablando ella. Mis ojos se habían iluminado y en mi rostro permanecía esa absurda sonrisa que aunque quisiera no podía borrar.

-¿Qué fue eso?- dijo nerviosa, jugando con sus dedos y sin poder mirarme.

-¿Qué? ¿Hablas del beso?- ella asintió como si fuera la cosa más obvia del mundo- Oh, bueno. Te explicaré, cuando dos personas juntan sus labios...- comencé a graficarlo con mis manos. Ella rodaba sus ojos. Ese gesto era tan de ella, y me gustaba tanto. Me gustaba provocarla, se veía tan linda cuando me fulminaba con la mirada. Incluso cuando me insultaba se veía linda. Oh Dios, esto ya era enfermizo, ¡la quería tanto!

-Sé lo que es un beso, estúpido- me interrumpió. Reí por lo bajo- Pero, ¿por qué?

-Creí haber sido claro contigo gatita- suspiré- Te quiero- lo pronuncié marcando cada letra de esas dos palabras- No tienes idea de cuánto. Tanto, tanto que hasta ni yo mismo puedo creérmelo. No tienes idea de lo rápido que late mi corazón cuando te miro. Te veo y me declaro culpable de desear tenerte más que desear la paz. ¡Estoy enloqueciendo, y todo porque te quiero!- dije con una sonrisa mientras la tomba por la cintura- ¿No puedes entenderlo Becca?- mi voz sonó más suave ahora.

Mi sonrisa se deshizo un poco cuando ella tomó distancia de mí con un gesto de rechazo. Tragué saliva y tensé mi rostro.

-Lo entiendo. Pero, ¿quién dijo que yo sentía lo mismo?- dijo y en mi corazón sentí una punzada.

RudeBoy |H.S|Donde viven las historias. Descúbrelo ahora