Capitulo 11
Nicolás POV
¿Porque no la bese?
Llevaba toda la mañana preguntándome eso. Desde que salí de su casa. Me había girado con la intención de besarla pero al ver su expresión de confusión y supresa. Me arrepentí. No sabía porque. Tal vez miedo al rechazo. Pero porque me rechazara soy Nicolás Sanders. Pero con ella eso no funciona. Poco o nada le importa quién es uno u otro. Y menos si soy el playboy de la universidad.
Siento una mano acariciar mi cuello, lo cual interrumpe mis pensamientos. Alzo la vista y me encuentro con Sabrina.
-¿Cómo estas cariño? –dice coquetamente.
-¿Qué quieres Sabrina? –digo con impaciencia.
Acerca sus labios a los míos.
-¿Ya olvidaste lo bien que la pasamos la otra noche? –susurra besándome la comisura de mis labios.
Ni siquiera lo recordaba. Giro mi cabeza para evitar el beso.
-Fue eso Sabrina –digo soltándome de su agarre y levantándome del banco en el que estaba sentado- una noche, nada más.
-Pero podríamos repetirlo ¿no? –Dice acercándose y agarrando el borde de mi chaqueta- Y mejor aun.
Sabrina no me interesaba. Y por alguna razón no provocaba nada en mí. Un pensamiento inundo mi conciencia: el momento en el que tenía a Julieta abrazada a mí. Su dulce perfume llenando mi aire. Y como si la llamara con el pensamiento la vi cruzar el pasillo.
Aleje a Sabrina con la intención de seguirla. Pero Sabrina vio hacia donde miraba.
Aumento su agarre en mí.
-Te gusta esa estúpida ¿o qué? –escupe con rabia.
¿Me gustaba?
Ni idea pero lo que sabía era que Sabrina no me interesaba. Un polvo de una noche no significaba nada. Y ella fue solo eso.
-Si así fuera ¿Qué? –Digo agarrando su manos haciendo que me soltara- Esto se acabo, no vuelvas llamarme para nada. No quiero saber nada de ti.
Ella me miro con fingida tristeza.
-¿Es por ella? –Pregunta entornando los ojos- Ella no es mejor que yo. La prefieres a ella antes que a mí –dice con indignación.
-Nada de eso –digo caminando unos pasos hacia atrás- no te cambie por nadie. ¿No lo entiendes?... esto –digo señalando a ella y a mi- no fue más que una noche o dos de revolcón. Siempre fui sincero contigo. Y ahora ya no me interesa.
Camino hacia el pasillo. Hasta que escucho su voz de nuevo.
-Me las pagaras Nicolás –amenaza- tú y ella. A mí nadie me rechaza.
Me giro a mirarla está hecha una furia.
-Siempre hay una primera vez –digo riendo de lado- y no te atrevas a meterte con ella porque me conocerás.
Me giro y camino hacia donde fue Julieta. La veo salir de la cafetería, en ese momento se acerca Ángel a ella y la abraza alzándola un poco del suelo.
Fruncí el seño.
¿Qué demonios? ¿Porque la abrazaba de esa manera?
Sentí que un calor se me instalaba en el pecho y unas ganas enormes de empujar lejos a mi mejor amigo de ella se instalo en mi mente.
Apreté los puños.
¿Porque demonios me importaba? ¿Porque sentía una terrible molestia? No sabía que era esa sensación que me provoco. Nunca la había sentido.
ESTÁS LEYENDO
Lo Que Nunca Pensé
RomanceSi a Julieta Montero le hubieran dicho que se enamoraría de un arrogante y mujeriego como Nicolás Sanders, se hubiera reído en su cara. ¿Cómo amarlo? Si ella lo odiaba. Pero la vida da tantas vueltas que nunca se sabe lo que pueda pasar, y efectivam...
