Capitulo 34
Nicolás POV
Los auriculares que tenía puesto me hacían ajeno a todo tipo de sonidos, por lo que no escuche cuando llamaron a la puerta. En segundos esta se abrió y la empleada entro. Retire los auriculares de mis oídos y la mire:
-Lamento molestarlo joven Nicolás -sus ojos bajaron a mi abdomen ya que no tenía camisa y un sonrojo se apodero de sus mejillas- pero alguien lo busca.
Ignore el tartamudeo de su voz.
-¿Quién?
-Dijo que se llamaba Michael y según él es su primo.
¿Michael? ¿Qué demonios hacia Michael en su casa? Y esa pregunta en instantes tuvo respuesta.
Julieta.
-Dígale que ya bajo.
La chica asintió y salió.
Mientras salía de mi habitación me puse una remera negra. Era obvio a que venía él, ya que hace años que no se aparece por aquí. Baje las escaleras y llegue al costado derecho donde supone tenía que estar él, en la sala. Y estaba de espaldas.
-¿Qué haces aquí? –pregunte logrando que se volteara.
Unos segundos de silencio después dijo:
-¿Qué es lo que pretendes con Julieta?
Y si directo al grano y no me equivocaba en pensar la razón de su visita.
-¿Qué te hace pensar que pretendo algo? –respondí con otra pregunta.
-Te conozco. Desde la fiesta de la otra vez se que estabas planeando algo.
Fruncí el seño.
-Pues te equivocas –dije un poco molesto.
-No te creo –siguió cruzándose de brazos- Es mas diría que estas escondiendo algo. Ella puede creer en ti pero yo no.
-No necesito que tú me creas. Eso me tiene sin cuidado. Después de todo no eres tampoco de fiar.
Me molestaba que viniera a defender a Julieta como demostrando que tenía algún derecho sobre ella, cosa que no era más que absurdo.
-Quiero mucho a Julieta y no quiero que le hagas daño –dijo- Y no vine a hablar del pasado.
-Por supuesto que no. Ves en otros lo que en ti no quieres ver.
-Eso no es verdad –respondió- Trate de explicarte muchas veces pero no quisiste escuchar.
Apreté los puños.
-Porque tendría que hacerlo la verdad estaba a la vista.
El rio sarcásticamente.
-Solo la verdad que tu querías ver, la verdad que te hizo ver la mentirosa de Estefanía.
Estefanía. La mención de su nombre en otro momento de mi vida habría teñido su ánimo de enojo y rabia pero ahora solo era un nombre más. Sin importancia.
-Ustedes dos están cortados por la misma tijera.
El negó con la cabeza.
-No, estás muy equivocado –suspiro- Antes de que tú la conocieras yo ya sabía quién era. Pero nunca pensé que la encontraría en la fiesta de tu padre esa noche.
Lo mire mientras pensaba en sus palabras ¿Ya la conocía?
Como no dije nada el continuo:
-No tenía ni idea de que esa noche tú la presentarías como tu novia. Yo conocía como jugaba, le gustaba tener novios con dinero y tú eras el de turno–miraba sobre mi hombro derecho a algún punto indiferente- Cuando me vio y supo que eras primo y amigo, sabía que la echaría de cabeza, me dijo que no lo hiciera que ella te diría la verdad porque te amaba, no le creía. Pero accedí a decírtelo al otro día si ella no lo hacía- rio sin gracia- vaya que lo hizo, te lo contó. Pero totalmente fuera de lugar. Te dijo lo que querías oír.
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Lo Que Nunca Pensé
RomansaSi a Julieta Montero le hubieran dicho que se enamoraría de un arrogante y mujeriego como Nicolás Sanders, se hubiera reído en su cara. ¿Cómo amarlo? Si ella lo odiaba. Pero la vida da tantas vueltas que nunca se sabe lo que pueda pasar, y efectivam...
