Capítulo 22 (Corto)

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-Hola, Noodle... -me saluda Paula- ¿Cómo estás? -dije una mano a mi hombro y me mira directo a los ojos

-Bien... Eso creo -bajo la cabeza- ¿Cómo está todo por aquí?

-Pues bien, algunas personas han preguntado por tí. "Señorita, ¿En dónde está la chica con el cabello morado?" -dice y suelto una risa

-Vaya... Me extrañaron.

-Eso parece -sonríe

-Hola, Noodle. ¿Te encuentras mejor? -dice Ronny, saliendo de la cocina

-Hola... Sí, mejor.

-Excelente. Te empezábamos a extrañar -ríe. Entro al cuarto de descanso, me coloco mi delantal y tomó mi libreta y lapicero. Salgo y comienzo a atender a una familia, ya extrañaba esto...

No. En realidad no. En media hora ya estaba agotada, una hora; me dolían los pies. Dos, tres, cuatro...

4 de la tarde, 5, 6, 7...

Me dispongo a atender a una anciana y oigo la campana de la puerta. Otra persona entró. Lo ignoro y sigo atendiendo a la mujer. Le digo a Ray que prepare un café, cojo la carta de comidas y voy a entregársela a la persona que ha entrado, pero veo quién es y la aparto de inmediato.

-Hola. -dice con sequedad mirando a la mesa

-H-hola...

-¿Por qué te fuiste anoche? Quiero la verdad.

-Ya te lo dije, tenía que ir a trabajar...

-Quiero la verdad. -repite alzando la voz. Se oye serio, tal vez ligeramente molesto...

-Yo... Siento que... Te aburriste de mí, digo... Somos muy diferentes, soy todo lo opuesto a ti y siento que no te gusta eso, o no lo sé...

-¿De qué mierda estás hablando?

-Lo siento, Murdoc... Perdón por no ser como quieres que sea.

-No quiero que seas nadie más que tú misma, Noodle. Me gustas tal y como eres. Jamás te pediría que cambies, eres perfecta así. Si tuviese a una chica igual a mí estaría harto, harto de que sea... Tan yo. ¡No la soportaría! Pero tú, ¿Noodle? Eres la persona más cuerda e inteligente con la que he estado jamás. No te sientas mal por no ser como yo, o como mis amigos. Siéntete afortunada por ser diferente. Por ser como eres. Es todo. -se levanta de la silla en la que está sentado, se acomoda el saco y sale de la cafetería sin despedirse ni mirarme.

Una sonrisa involuntaria se forma en mi rostro. Me dejó sin palabras y con el corazón latiendo aceleradamente.

-¿Ese joven es tu novio? -pregunta la anciana- Pero que hermosas palabras...

No digo nada, solo sonrío. Una sonrisa sincera, una sonrisa feliz. Sin duda no puedo estar más enternecida por aquellas palabras que él acaba de decir, a veces me sorprende lo indirectamente cariñoso que puede llegar a ser. Me sorprende que haya llegado a demostrar su cariño, antes era muy diferente. Ha cambiado mucho... Es un cambio bueno. Y me gusta.

Mi móvil comienza a sonar, "Lucy" dice en la pantalla. Contestó

-Hola

-Hola, cielo. ¿Cómo te está yendo hoy?

-De maravilla -suspiro mientras me muerdo el labio inferior

-Me alegro. Mark y yo estabamos pensando en ir al cine hoy, obviamente contigo, nena. ¿Qué dices?

-Eso sería estupendo, Lucy. Claro.

-¡Muy bien! Intenta llegar más temprano hoy, ¿Sí?

-De acuerdo

-¡Adiós, Yoko!

-Mōichido mitekudasai -cuelgo la llamada y sigo atendiendo a la gente.

Me atrapaste [[Noodoc]]	©Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora