Venías,
Con la cabeza más alta que nunca,
Dispuesta y directa hacia mi.
Venías cargada hasta las cejas de flechas y armas con mi nombre.
Venías,
Me miraste con compasión,
Como si pena te diese,
"que hipócrita" pensé.
Te pusiste enfrente de mi,
Cargaste el cañón...
Y PUM!
disparaste la pregunta directa al corazón,
"¿Eres feliz? "dijiste.
Levanté la cabeza lentamente,
Hasta que fijé mis ojos en los tuyos,
No te pude contestar,
Me habías matado.
03:52
ESTÁS LEYENDO
Pasadas las 00:00
PuisiParanoias mentales a destiempo. A veces es necesario sacar algo bueno de un corazón dañado, así como escribir su historia recordándola de la forma más bonita que se merece un sentimiento. Parandose a pensar si realmente todo valió la pena, si tu pec...
