Sigue asfixiándome aquel agujero negro que vive en mi casa. Se planta frente a mi y me da órdenes constantemente, irrumpe en mi cabeza y lo tiñe todo de oscuro. He de reconocer que hace poco tiempo que soy consciente del daño que me está haciendo, que hace poco puedo ver todo lo que me ha hecho perder, la libertad que me ha arrancado de las venas y las ganas de devolverle el golpe. Ya no lucho, ahora me limito a volver a levantarme después de cada eco que dejan sus gritos en mí, ahora solo puedo acariciarme las muñecas cada vez que puedo descansar de las cadenas que me puso, ahora todo son caricias a mi espalda, todas aquellas que ella nunca quiso regalarme. He visto otros seres por ahí fuera, cuyas palabras han sabido hacerme ver que podía con todo. A veces se me hace realmente imposible seguir respirando aquí, cada paso es un movimiento que ella registra en su archivo, que almacena en su memoria y luego me echa en cara. Creo, muy a mi pesar, que uno de los días que deberían haber sido de los más importantes, lo recordaré más por el simple hecho de haberlo arruinado todo. Que así supongo que ha sido siempre, haciéndome sentir que los días restan en lugar de sumar y lo más irónico de todo es que lo guardo aquí dentro, en estas cuatro paredes donde habita ese monstruo y no dejo que mis problemas traspasen la puerta y corran hacia fuera. Que quizás eso es lo que más duela, poner buena cara cuando tantas tormentas destrozan mi cabeza, que mi mayor deseo es huir, sacar las fuerzas y el coraje que me arrebata y correr hacia donde la libertad dentro de mi me empuje, hacia donde nada oprima ni ahogue, hacia donde ser feliz del todo no sea algo inalcanzable, si no algo colocado a un solo centímetro de la palma de mi mano, y juro que haré hasta lo imposible por conseguir esa paz que tanto ansío, que quizás tarde, pero algún día diré que todo esto me sirvió para no repetir sus pasos y sonreiré al ver que así lo he hecho.
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Pasadas las 00:00
PoetryParanoias mentales a destiempo. A veces es necesario sacar algo bueno de un corazón dañado, así como escribir su historia recordándola de la forma más bonita que se merece un sentimiento. Parandose a pensar si realmente todo valió la pena, si tu pec...
